Acoso de la Seguridad del Estado a miembro fundador de la Cofradía de la Negritud
“Decidí no dejarme detener porque estaba haciendo gestiones para resolver el dinero para pagar la abogada que asistirá a mi hija en su presentación ante la corte de inmigración el próximo día 4” --dijo Carbonell a Cubanet.
Acoso de la Seguridad del Estado a miembro fundador de la Cofradía de la Negritud

Norberto Mesa Carbonell, miembro fundador de la Cofradía de la Negritud, un proyecto de acción ciudadana contra la discriminación racial, ha comenzado a sufrir el acoso de la Seguridad del Estado tras la Carta Abierta sobre la problemática racial en Cuba, enviada al Consejo de Estado. 

Mesa Carbonell denunció al medio independiente Cubanet que recibió una llamada amenazante de la oficial de la Seguridad del Estado que se hace llamar Karla diciéndole “tenemos que hablar inmediatamente”.

Cuando el activista respondió que no sería posible y le colgó, la oficial comenzó a acosarlo y envió un mensaje diciéndole: “Soy Karla, estoy afuera, si no sale vendré a recogerlo con una patrulla”. Mesa Carbonell decidió que no iría a dormir esa noche a su casa pra evitar la detención.

“Decidí no dejarme detener porque estaba haciendo gestiones para resolver el dinero para pagar la abogada que asistirá a mi hija en su presentación ante la corte de inmigración el próximo día 4” --dijo Carbonell a Cubanet. Su hija, Belkis Cecilia Mesa Lamothe, está ahora detenida en el South Louisiana Correctional Center, tras emigrar a EEUU.

“Sabíamos de la alta probabilidad de que fuera llevado a conocer Villa Marista, pero había cuestiones que decir y se dijeron”, agregó, y describió a sus acosadores como “dos afrocubanos que ya me han detenido antes, andan en un Lada con chapa particular y vestidos de civil”.

En otras ocasiones, en que Carbonell no ha ido a los interrogatorios porque no ha mediado citación alguna, los “oficiales” le han asegurado que “están facultados para citar verbalmente”, porque están por encima de la ley.

La Carta Abierta de la Cofradía pide al gobierno que “realice un encuentro con las diversas plataformas de la sociedad civil interesadas”, y analiza en términos críticos el discurso gubernamental sobre la cuestión racial.