Denuncian “bloqueos y torpeza” de funcionarios cubanos en Twitter
Bloqueos y torpeza caracterizan la política “comunicativa” de algunos funcionarios cubanos en la red social Twitter.
Teclado y mano

 

Un reportaje publicado por la revista cubana alternativa El Toque da cuenta de casos específicos en que Ministros y directivos de alto nivel obviaron reclamos de los ciudadanos, bloquearon usuarios o emplearon un lenguaje hostil hacia quienes utilizan este canal para intentar comunicarse con las autoridades de la Isla.

 

La publicación reseña el caso de Adriana Fleites, una joven twittera que hizo pública la situación de su padre, enfermo de cáncer de riñón y a la espera de una operación que fue postergada a raíz del tornado que azotó La Habana la noche del 27 de enero último.

 

Adriana etiquetó en su tweet a varios funcionarios, entre quienes se encontraba el Ministro de Salud, José A. Portal Miranda, cuya reacción inmediata fue bloquearla.

 

Este tipo de “respuestas” no sorprende dada la tradición de poco diálogo que caracteriza al gobierno cubano, pero sí contradice las intensiones con que, en teoría, aterrizaron casi en masa los Ministros cubanos en Twitter, por orden de su Presidente Miguel Díaz-Canel.

 

“Necesitamos usuarios auténticos que revolucionen el microblogging con tuits críticos sobre su rutina diaria, para conocer cómo piensan, que compartan datos, planes, capitalicen inquietudes y respondan reclamos para fortalecer su reputación digital”, llegó a pedir el portal oficialista Cubadebate, citado por la revista.

 

Lo más común, sin embargo, puede ser la indiferencia, aupada por personajes como Abel Prieto y el ex agente de la Seguridad del Estado Raúl Capote, quienes han exhortado a los miembros del gobierno cubano a ignorar y tratar como “troles” (cuentas fastidiosos, generalmente con perfiles falsos) a quienes se atrevan a increparlos en público.

 

Carlos Albertos Guillén, por ejemplo, asegura que “nadie me contesta, le escribo a todo el que puedo, pero nadie me contesta”…

 

Camilo Condis, un usuario de Twitter muy activo desde Cuba, refiere que algunos funcionarios responden a sus mensajes, y menciona al Viceministro de Cultura Fernando Rojas junto a las Ministras de Comercio Interior y Alimentación como ejemplos positivos.

Pero sus interacciones no siempre llegan a buen puerto: el Presidente del Tribunal Supremo, Rubén Remigio y el ex ministro de cultura Abel Prieto han bloqueado a Condis.

 

Otro habitual de esa red, Eduardo Sánchez, alega que Raúl Palmero, Presidente nacional de la FEU, lo “acusó de mercenario por defender el derecho de los cubanos que viven fuera del país a participar en la vida política de la nación”.

 

El embajador Juan A. Fernández – embajador de Cuba en Austria, Croacia y Eslovenia— llamó fantoche y burro a otro internauta en una conversación conmigo”, añadió.

 

La situación es tan notoria que Inventario, un proyecto periodístico de datos abiertos para Cuba, se interesó en documentar estos bloqueos y pidió a la comunidad de twitteros que le reportaran los casos.

 

 

En Cuba no existe ley que obligue a funcionarios o dirigentes a emplear los espacios públicos de Internet— a los cuales acceden usando recursos públicos—, a respetar el sentido de sus funciones sociales: representar y servir a una ciudadanía con derecho a las libertades de opinión y expresión.

 

Para un lector de El Toque identificado como Jerryto, sin embargo, todo parece bastante caro y deja su opinión tras el reportaje:

 

“No les parece casual q siendo Facebook la red social mas popular en Cuba, los funcionarios cubanos se hayan mudado a Twitter?? Eso no es casual, eso fue premeditado…
El Gobierno cubano ve al pueblo como su enemigo, pero eso no es d ahora, eso es desde hace casi 70 años…desde 1952 no tenemos democracia en Cuba ni politicos q se deban a su pueblo. Mas q Twitter necesitamos libertad, no puede ser que bloqueen a un usuario porq no les guste su comentario, pq los bloquean?? Por decirle mentiroso a Iroel? Por poner #YoVotoNo, eso no ofende a nadie, solo a estos funcionarios y delegados q no han sido elegidos por el pueblo”.