Cubanos hacen cola desde la madrugada para intentar comprar pollo
Las redes sociales se han hecho eco nuevamente de las denuncias de largas colas para comprar pollo en Cuba
Cola a las 4 am en La Habana para comprar pollo. Foto: Facebook
 

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Una nueva cola para poder comprar pollo, esta vez en La Habana, en medio de la escasez de ese y otros productos básicos en Cuba, ha sido denunciada en las redes sociales, en lo que parece ya una tendencia, dados los casos similares suscitados en la Isla en las últimas semanas.

El activista Yusnaby Pérez dijo este jueves en su cuenta de Facebook: “Desde las 4am, residentes de Santa Fe, La Habana, hacen cola para alcanzar a comprar el pollo racionado”, una denuncia recurrente en las redes sociales, y de lo cual ha informado la prensa independiente, entre ellos ADN Cuba.

Pérez publicó algunas fotos sobre la cola, y en ellas se puede apreciar, en efecto, a muchas personas paradas y otras sentadas en las aceras, al alba, esperando que abran una tienda para intentar lograr adquirir el producto.

 

 

Mia Borges comentó el posteo de Pérez: “Muy triste y lo creo, viví hasta el 2001 en Cuba. Fue horrible. La peor etapa de mi vida… escasez de todo, según decían periodo especial, mentira, pura mentira. Hacían hoteles de lujos, los restaurantes tenían desayuno buffet, de todo había, cualquier tipo de frutas, yo me quedé fría, cuando vi eso”.

Y agregó: “Carne de res, en ese tiempo era un lujo comer esa carne, regresé en el 2017. Peor de cuando me fui, o sea están como el cangrejo, en vez de ir hacia adelante, van hacia atrás. Muchos comunistas, aún apoyan al comunismo de Cuba, pues a esas personas les digo, que se pudran, no piden recarga a sus familias, ni dinero, vivan con lo que su presidente les da”.

ADN Cuba publicó el miércoles un hecho de violencia entre un grupo de mujeres, aparentemente suscitado en una cola para comprar pollo.

Según se observa en un video difundido en la red social Facebook, las mujeres se van a los golpes y a los jalones de pelo, en una trifulca que, presuntamente, tiene como origen una pugna por ver quién se quedaba con el producto.