Cubanos en Uruguay denuncian que son víctimas de tráfico de personas
Yoendris Lastre Bello, presidente de la Asociación explicó que buscan sensibilizar a las personas para que no vean esta manera como la posibilidad de ingresar al país
Cubanos en Uruguay denuncian que son víctimas de tráfico de personas
 

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Varios cubanos que se encuentran en Uruguay podrían haber sido víctimas de tráfico de personas, pero tienen temor a denunciar.

Así lo reportó el sitio Subrayado, debido a una investigación que se encuentra realizando la Asociación de Cubanos Residentes en Uruguay y la Universidad de la República.

De acuerdo con este medio, pretenden elaborar un documento que alerte a quienes pretenden llegar al país sudamericano mediante esa vía.

Yoendris Lastre Bello, presidente de la Asociación explicó que buscan sensibilizar a las personas para “que no vean esta manera como la posibilidad de ingresar al país” y aseguró que lo más seguro es pedir la visa.

Según el periódico, en los últimos dos años la Fiscalía uruguaya recibió unas 40 causas de trata de personas y varios fueron enviados a la cárcel, pero alrededor de 20 casos siguen en curso.

 

 

Lamentablemente también hay cubanos metidos en el negocio de la trata en Uruguay.

En abril del 2019, la Fiscalía de Pando imputó a cuatro ciudadanos cubanos por varios delitos, entre ellos el tráfico ilegal de personas, la explotación sexual de menores y la venta de droga, luego de una investigación que comenzó el pasado 10 de enero.

La Fiscalía relató en el pedido de formalización que todo ocurrió en Migues, Canelones, donde un grupo de cubanos se encontraba haciendo trabajos zafrales. En un primer momento, eran doce ciudadanos, pero en los últimos meses solo quedaron cuatro, los que finalmente fueron imputados.

M, Y, Y y O (los emplazados) tenían relación con la comunidad de Migues y con adolescentes a las que llevaban a su casa. Allí les repartían cocaína, "abundante alcohol" y tenían sexo con ellas.

Los imputados pasaban por la plaza del pueblo, paraban en algún lugar y le decían a las jóvenes "vengan a la casa que hay gente". Los imputados que mantenían relaciones sexuales con las menores fueron M y Y, aunque todos "participaban del baile en la casa, mientras consumían marihuana y cocaína entre todos".

La fiscal solicitó como medida cautelar la prisión preventiva de los cuatro imputados por un plazo de 180 días, otorgando el juez 110 días.