Clandestinos y Fuenteovejuna. ¿Quién mató al Gobernador?

No hay que darle muchas vueltas al asunto para saber quiénes son los Clandestinos. Somos todos, porque lo que se esconde detrás es una Cuba que pide justicia
 

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Imágenes exclusivas de Pánter Rodríguez Baró cantando en escena con Al2 y Silvito

Yo te voy a decir, fácil y claro, quiénes son los Clandestinos, y qué se esconde detrás de este Movimiento. No hay que darle muchas vueltas al asunto. 

Clandestinos es la madre que no encuentra leche para su hijo; el padre que no puede comprar un Split en las tiendas carísimas del gobierno, mientras su familia se ahoga de calor; el vecino molesto de cualquier barrio de la Habana Vieja, que hoy está recibiendo agua contaminada; el profesor de escuela, que a la hora de la merienda, ve como unos pocos niños sacan un pan con jamón, y el resto con azúcar; el joven sin proyecto de vida; la viejita que vende cajas de fósforos; la jinetera que abre sus piernas para no cerrarle el futuro a su familia; en fin… #Clandestinossomostodos.

Lo que se esconde detrás es una Cuba que pide justicia.

El gobierno arrestó a Pánter Rodríguez Baró y Yoel Prieto Tamayo. Se les acusa de ser los autores del performance con los bustos de Martí. ¡Eso tienen que demostrarlo! Clandestino negó ese mismo día en su cuenta de Twitter que éstos fueran miembros de su grupo. Además, sacaron otro video repitiendo el performance.

No conozco a Yoel, pero Pánter es mi amigo. Tengo ese placer, sin bulla ni altoparlante, como está haciendo ahora medio Facebook. 

Los arrestados salieron en los periódicos y en el noticiero nacional de la televisión cubana. Los pintaron como delincuentes. Seres antisociales de la peor calaña. Sin embargo, he trabajado codo a codo con Pánter. Es un tipo noble, excelente hermano y de una valentía a prueba de boinas negras. De los pocos que a pesar de haberse criado en la calle y conocer sus mañas, no se queda en la picardía boba del presidiario de esquina, sino que trenza la astucia del gueto con los valores de su corazón. En buen cubano, es noble, pero no comemierda.

He visto a Pánter trabajar con niños, participar en acciones ecológicas, prestarle dinero a un amigo en desgracia, apoyando a un montón de artistas y siendo un defensor fiel del hip-hop cubano. Con respecto a la causa de Cuba, estuvimos juntos en miles de balaceras, desde los tiempos en que no teníamos redes sociales y después.

Basta con mencionar que tuvo una participación especial en la marcha por la No Violencia de 2009. En otra ocasión, viajó con Aldo hasta una cárcel en Holguín para visitar a unos jóvenes que habían caído presos, solo por escuchar a Los Aldeanos. Se quedaron en la casa de los padres de las víctimas. Cuando los seguidores del artista supieron que estaba ahí, provocaron una revolución. Las calles se llenaron de gente y los oficiales tuvieron que repartir golpes a diestra, y sobre todo a siniestra.

Incluso, el último concierto de Aldo en Cuba lo hicimos en casa de Pánter en el año 2016. Ahí ningún oficial se atrevió a aparecer. Hasta aquí… esto es lo público. Pudiera mencionar muchas otras acciones y los lazos profundos que nos unen, pero no pienso facilitarle el trabajo a la policía.

De todas formas, si se demostrase, que estos hermanos pertenecen a Clandestinos y son responsables de lo que se les acusa, ya La Fiscal General de la República, Yamila Peña Ojeda, publicó en Twitter el artículo 204 del código penal que dice:

“El que públicamente difame, denigre o menosprecie… a los héroes y mártires de la Patria, incurre en una sanción de privación de libertad de 3 meses a 1 año o multa de 100 a 300 cuotas”.

Por tanto, tienen que cumplir su propia ley sin saña, ni exceso. A mí no me consta que Pánter y Yoel sean culpables. No obstante, en caso de que la seguridad del estado quiera fabricarles un delito y condenarlos, deben tener en cuenta varios elementos. Van a convertir al Movimiento en algo mil veces más popular de lo que ya es. Pánter goza del respeto y el cariño de muchísimas personas dentro y fuera de Cuba. No lo abandonaremos. Se volverá un símbolo de libertad y rebeldía.

Clandestinos, sean quienes sean, es la respuesta a tantos años de abuso con los manifestantes pacíficos y a tanta violación de los derechos humanos. Lo importante es que se mantengan en secreto, sin divulgar su identidad. Es la mejor forma de protegerse ellos y también de proteger a la oposición. Al final, son el complemento que necesitaba el amplio espectro de grupos, artistas y activistas, que buscan la libertad de Cuba, mediante estrategias menos radicales. Quizás ahora el gobierno les preste atención a estos últimos, para evitar que la isla se transforme en un escenario de destrucción y violencia.

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