Choferes estatales ponen bultos en los asientos para evitar recoger pasajeros
Se desvían a riesgo de recorrer distancias más largas y consumir más combustible con el objetivo de no pasar por los puntos de recogida
Inspector de transporte en la vía
 

“La coyuntura” tiene consecuencias tragicómicas. Para nadie es un secreto que la falta de transporte pública se arregla en Cuba con soluciones tan peregrinas como obligar a los autos estatales a cargar pasajeros varados en la calle.

Pero muchos choferes hacen caso omiso de las directivas que ordenan parar en los puntos pre-establecidos para subir pasajeros, recurriendo a todo tipo de artimañas. Según medios de la Isla, “colocan bultos en los asientos para decir que están ocupados, se desvían a riesgo de recorrer distancias más largas y consumir más combustible con el objetivo de no pasar por los puntos de recogida”.

Los medios oficiales siguen insistiendo en la “buena voluntad” de los choferes como método para solucionar la crisis del transporte, crisis consustancial a aquel sistema despilfarrador y obtuso, sin pensar, por ejemplo, que tal vez el camino sea comprar más ómnibus y dejar a los choferes cumplir con sus funciones originales.

Una periodista de la TV avileña llega a decir: “me alegró muchísimo conocer que se están realizando operativos” para reforzar “el control en los distintos puntos de embarque, que los inspectores hagan valer la autoridad que el gobierno les da y sean los primeros en sumarse a la ejemplaridad, además, del cumplimiento de los precios topados para transportistas privados”.


“Es necesario ponerle un freno al desenfreno de aquellos que hacen uso de lo que pone en sus manos el estado como si fuera propiedad privada, porque si estos casos suceden dentro de la misma provincia, ¿qué pasa con las personas que desean o necesiten viajar a otras provincias y no han adquirido un pasaje por ómnibus o trenes?”, termina la periodista.

En resumen, la culpa es de los conductores irresponsables y sin conciencia, nunca del gobierno cubano. 

Aunque los problemas de transporte en Cuba nunca se arreglaron del todo luego del periodo especial, los últimos tres años han sido especialmente duros para el sector y la población civil. La reducción drástica de los envíos de combustible venezolano hizo que disminuyera la circulación de los ómnibus urbanos e interprovinciales.

La crisis afecta también al transporte privado. Los taxistas particulares, los llamados “boteros”, redujeron sus viajes por falta de combustible, lo que hizo aumentar el precio de los pasajes.