Canadá asegura que sus diplomáticos exageran sobre "incidentes sónicos" en La Habana
Desde febrero pasado, estos diplomáticos canadienses presentaron una demanda contra el gobierno de su país, por la suma de 28 millones de dólares, alegando daños que sufrieron en la isla
diplomáticos

El gobierno canadiense aseguró este martes que los reclamos de cinco diplomáticos y sus familias, afectados por "incidentes sónicos" en La Habana, son "exagerados" y "excesivos".

Según informó Ottawa Citizen, la declaración de defensa presentada en el Tribunal Federal niega todas las acusaciones de irregularidades, negligencia e incumplimiento de obligaciones contractuales o constitucionales y aseguró el compromiso de "funcionarios de alto nivel en el Gobierno de Cuba para conducir una investigación conjunta" sobre el asunto.

Agregan que una evaluación ambiental independiente de los cuartos del personal canadiense en La Habana "no reveló evidencia de fenómenos ambientales inusuales" y "no encontró evidencia de juego sucio en los cuartos del personal".

Los abogados del gobierno reconocen que algunos de los 14 demandantes en la demanda exhibieron síntomas similares a los de una conmoción cerebral, pero dicen que se desconoce la causa.

Por último explicaron que los "daños alegados en la Declaración de Reclamación son excesivos, exagerados y demasiado remotos para ser indemnizables", y dicen que los diplomáticos no tomaron "medidas razonables" para mitigarlos.

Desde febrero pasado, estos diplomáticos canadienses presentaron una demanda contra el Estado de su país, por la suma de 28 millones de dólares, alegando daños que sufrieron en la isla mientras trabajaban.

De acuerdo con National Post, los diplomáticos dicen que el gobierno canadiense no los protegió, ocultó información crucial y restó importancia a la gravedad de los riesgos.

Por su parteGlobal Affairs Canada reconoció que nueve adultos y cinco niños de familias diplomáticas han desarrollado enfermedades inusuales en La Habana, con síntomas que incluyen náuseas, mareos, dolores de cabeza y problemas para concentrarse.

 

 

En octubre pasado también trascendió que un empresario de Ontario que viajó a Cuba en 2017 podría ser el primer ciudadano canadiense no diplomático que presenta los síntomas asociados con el llamado "síndrome de La Habana", la misteriosa enfermedad que ha afectado a diplomáticos canadienses y norteamericanos, junto con sus familias.

El Ottawa Citizen entevistó al hombre, que pidió permanecer en el anonimato porque está preocupado por su seguridad. Cuenta que experimentó lo que él llama un "ataque" mientras estaba en su habitación de hotel en el centro de La Habana a principios de 2017, como parte de una misión comercial patrocinada de forma privada.

El hombre dijo que no escuchó ningún sonido, pero sintió una presión abrumadora y sensaciones en su cabeza.

“Sentí presión. Fue como si algo que me empujara, pero no pude escapar de eso ".

El empresario describió la experiencia como repentina y aterradora. "No tenía idea de cuál era la fuente, pero sabía que era anormal".

También llamó a la policía canadiense y fue entrevistado en Ottawa. El periódico canadiense ha visto una copia de la declaración que envió a la Real Guardia Montada de Canadá en 2018.