Arrestan y acusan de corrupción a médico cubano en Bolivia

Un médico cubano de 33 años, identificado como Carlos R., y que se desempeñó como funcionario del Ministerio de Salud en Bolivia, fue arrestado este lunes y acusado de “conducta antieconómica, incumplimiento de deberes, robo agravado y sustracción de documentos”, informó el diario boliviano La Tercera.

Se trata del coordinador nacional de las brigadas médicas que prestaban servicios en Bolivia, precisa el reporte, y agrega que el hombre tenía a su cargo la administración y ejecución del presupuesto gubernamental para esa área.

La Fiscalía del país andino ordenó el arresto del cubano luego de que este ofreciera una declaración judicial. El joven fue trasladado a las celdas de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (FELCC), señala el reporte.

Por su parte, el abogado del cubano, Luis Velasco, dijo en televisión que “en ninguno de los casos se pudo individualizar en qué forma él podría haber cometido estos hechos en la relación fáctica que se presenta en la denuncia”.

 

 

Según la información, este martes debe conocerse la acusación formal que formulará el Ministerio Público de Bolivia contra el exfuncionario.

La Brigada Médica cubana que cumplía “misión” en Bolivia se retiró del país luego de la salida del poder del exmandatario Evo Morales y a solicitud del nuevo gobierno interino del país.

Las nuevas autoridades bolivianas acusaron al gobierno cubano de utilizar la misión médica como una fachada para apoyar las protestas de manifestantes favorables a Morales. Incluso llegaron a realizar arrestos, incluyendo la detención temporal en su domicilio de la jefa de la brigada, Yoandra Muro.

Tras la salida de los cubanos, el ministro de Salud, Anibal Cruz, denunció que de 702 “colaboradores” en ese país, solo 205 eran médicos, pero todos recibían el mismo salario, equivalente a unos 1 032 dólares al mes, sin hacer diferenciación en sus funciones.

Poco después el Ministerio de Salud acusó a diplomáticos cubanos de robar televisores y computadoras de una clínica, ante lo cual las autoridades policiales procedieron a precintar el inmueble, que estaba en disputa legal entre las autoridades de esa cartera y la embajada cubana en Bolivia.