Unos 6000 panes sin vender en bodegas de Mayabeque tras aumento de precio

“Un total de 6000 panes quedaron en las bodegas y otros 200 fueron devueltos por mala calidad”, explicó a un medio independiente un funcionario de la Empresa de Comercio y Gastronomía del municipio Quivicán, provincia Mayabeque
Foto de Archivo. Más de 6000 panes se quedan en bodegas de Mayabeque tras aumento de precios
 

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El inicio del proceso de ordenamiento monetario en Cuba a partir de este 1ero de enero, significó el considerable aumento de los precios de alimentos y productos indispensables, que ahora no podrán costear innumerables familias.

En medio de la profunda crisis de escasez y desabastecimiento que prevalece en la isla, el pan de 80 gramos normado en la canasta básica, que diariamente se distribuye a través de la red de bodegas, incrementó 20 veces su precio, lo que ocasionó que muchos cubanos dejaran de comprarlo, cuestionado además la pésima calidad de este producto.

Raciel González, funcionario de la Empresa de Comercio y Gastronomía del municipio Quivicán, provincia Mayabeque, explicó a CubaNet que “un total de 6000 panes quedaron en las bodegas y otros 200 fueron devueltos por mala calidad”.

“Buscaremos una alternativa para tantos panes que no fueron vendidos, se les dará entrada a las procesadoras de varios municipios para elaboración de croquetas y hamburguesas y se tendrá que pensar en una estrategia con las panaderías para que no queden tantos panes estancados”, dijo González, quien según indicó el citado medio, desempeña el cargo de Director de Comercio en ese territorio.

La deplorable calidad del pan de “la libreta” que expenden las panaderías y bodegas cubanas es legendaria. Muchos pensaron que con el aumento de su precio el pan mejoraría; pero ahora es más costoso e igual de “incomible”.

 

Elena Gutiérrez, ama de casa residente en el municipio Bejucal, comentó a CubaNet: “Tenemos que exigir nuestros derechos, si estamos pagando caro por un servicio o un producto, tenemos que exigir que tenga calidad. En este país el concepto de cliente no existe, somos usuarios todos y eso tiene que cambiar. Si ellos hacen lo que quieren con la economía y suben los precios, tendrán que responder con respeto y calidad, en mi barrio todos nos pusimos de acuerdo y nadie compró el pan porque no servía”.

De acuerdo a la información referida, Milagros Barrios, residente del municipio Quivicán, comentó además, que “si nos van a cobrar caro por el pan exigimos calidad, el pan sigue siendo el mismo, malo, sin aceite, con harina de bajísima calidad, pero ahora 20 veces más caro. En mi casa somos ocho personas, tendré que gastar 240 pesos al mes en pan y no pienso pagarlo si no tiene calidad”.

“Muchas veces lo cogía y si estaba malo se lo echaba a los cerdos que cría mi esposo en el patio para poder tener algo de carne, pero ya ni eso se podrá hacer”, acotó Barrios.

Un internauta identificado en redes como Ernesto Almaguer Díaz protestó porque el primer pan que compró este 1 de enero fue producido sin grasa y con harina mala. Este cubano calculó que solo en pan gastará unos 330 pesos al mes.

“Hoy compré por primera vez el pan "sin subsidio", lo que no entiendo es que si ya estoy pagando un pan al precio "justo", si ahí le estoy pagando la harina al "importador", el tiempo de estadía del barco en el puerto, el salario de los estibadores del puerto, el transporte y el gasto de combustible desde La Habana hasta Holguín, el salario de los panaderos que hacen el pan. Entonces, ¿ por qué me mandan esto? Sin grasa, con mala harina. Hoy vi personas delante de mi en la cola del pan con tres libretas y gastando $ 30.00 pesos. Ya yo me bauticé como una pequeña Unidad Presupuestada, todo es gasto, nada de ingreso, solo de pan no vive el hombre, pero al hombre este se le irán mensualmente $ 330.00 CUP de pan”, expresó en Facebook.

En septiembre pasado, meses antes de la noticia del incremento de los precios de los productos de la canasta básica, el ministro de la Industria Alimentaria, Manuel Santiago Sobrino Martínez afirmaba que el pan en Cuba tenía una "calidad superior". Ciertamente el que consumen millones de cubanos no es el mismo que come el rey de las tripas.