Sindicato cubano pide más productos en tiendas MLC

La Central de Trabajadores de Cuba (CTC), único sindicato permitido en la isla, hace lo contrario que el resto de sindicatos en las naciones democráticas: defiende al patrón frente al obrero, el empleado, el más débil.
Tiendas MLC
 

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La Central de Trabajadores de Cuba (CTC) pidió este 10 de mayo aumentar la cantidad de productos en las tiendas MLC, durante una reunión de directivos del único sindicato de trabajadores permitido en la isla.

El secretario general de la organización, Ulises Guilarte de Nacimiento, dijo que “debe darse particular mirada al plantel industrial para que incorpore mayor nivel de productos a la cadena de tiendas en MLC y se entrelace con el sector no estatal”.

El directivo también pidió “defender la obra de la Revolución, fundamentalmente en las redes sociales”.

En diálogo con los dirigentes sindicales provinciales apuntó que los colectivos laborales deben aportar ideas, opiniones e inquietudes para implementar la Tarea Ordenamiento, estar al tanto de todo aquello que pueda dar la posibilidad de reducir gastos y costos, encontrar opciones de exportación e identificar las potencialidades de ingreso de cada entidad.

El gobierno cubano autorizó la compra, importación y otros servicios en moneda libremente convertible como medio de recaudación de divisas, debido a la crisis económica del país.

La medida comenzó con las llamadas “tiendas MLC —que ofertan productos de primera necesidad, como alimentos— y continuó con la posibilidad de importar o exportar a través de agencias del estado.

Ha sido criticada duramente por muchos cubanos, quienes no reciben remesas del extranjero, por lo que no pueden comprar en ellas. La voz popular la calificó de “apartheid económico”.

El Gobierno declaró que las tiendas eran una medida provisional. Sin embargo, no han dejado de abrirse nuevos establecimientos y se han ido agregando más artículos y servicios a esta forma de pago. 

Los reclamos, críticas y manifestaciones de indisposición no cesan, lo mismo en redes sociales que en las calles, por cubanos que se ven impedidos de acceder a estos servicios.

El turismo tampoco se ha salvado de la crisis. Con la pandemia y el descenso del ya de por sí escaso poder adquisitivo de los cubanos, los hoteles se vaciaron y cayó el número de viajeros internacionales.

El Gobierno ha aprovechado el receso para renovar algunos hoteles, pero la afluencia de público es indispensable, pues la industria turística es una de las principales fuentes de ingreso del país caribeño.