Sin amor y con represión en los tiempos del COVID-19
Lejos de aquietarse y permitir que todos estén sanos y salvos en casa, protegiéndose de la pandemia, la seguridad del estado de Cuba fustiga a jóvenes periodistas y los obliga a exponerse
Mónica Baró al recoger el premio Gabo 2019. Foto: Facebook del certamen

Sin amor y con represión en los tiempos del COVID-19, así comienza este artículo, jugando con el título de una de las novelas del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, quien fuera amiguito, aliado, cómplice del gobierno cubano y, también, periodista.

Y lo menciono a él, porque da vida a uno de los premios más prestigiosos de periodismo en Latinoamérica: el premio Gabo. Dicha distinción fue ganada el año pasado por una joven periodista cubana: Mónica Baró Sánchez, a la que hoy, en medio de la pandemia de COVID-19, la llamó un agente de la seguridad del estado cubana para citarla:

“Le pregunté el objetivo y me dijo que por eso quería verme, que cuando nos viéramos me enteraría, pero que estaba seguro de que me iba a interesar. Jorge, si me ha leído, no solo en mis investigaciones, sino también en mis crónicas más íntimas y en mi perfil de Facebook, debió saber que yo iba a escribir sobre nuestra conversación. Jorge ahora debe, en algún momento, leer este post: un saludo Jorge, otro".

Así lo publicó Mónica Baró en su muro de Facebook, quién además contó en dicha publicación que en marzo pasado fueron agentes de la seguridad del estado por su casa, pero no la encontraron.

Sí, marzo fue un mes triste, porque la persecución no se detuvo. Fueron citados los jóvenes periodistas Yoe Suárez y Camila Acosta, como lo leen. En medio de un virus que se propaga como una chispa, estos dos jóvenes fueron expuestos a andar en la calle, a tomar transporte y a trasladarse a una estación policial, en la que lamentablemente pudiera haber estado alguien contagiado.

Todo, para tener una conversación que, bien sabemos, es un interrogatorio, y peor aún, Camila Acosta fue multada con tres mil pesos bajo la justificación de una Ley, la 370, que fue emitida el 17 de diciembre de 2018, y que bien pudiera compararse con esas leyes de la Edad Media en la que se aparecía en el pueblo un súbdito del rey, caminaba hasta la plaza principal y clavaba en la pared un pedazo de papel, para volver más miserable la vida de esos pobres habitantes.

Ley 370: Articulo 68-i: difundir, a través de las redes públicas de transmisión de datos, información contraria al interés social, la moral, las buenas costumbres y la integridad de las personas.

Ley por la que también multaron con tres mil pesos al colaborador de ADN Esteban Rodríguez, por compartir una publicación de la cantante Haila María Mompié sobre el problema que estamos padeciendo los cubanos con los precios del Internet en Cuba, los mismos agentes le enseñaron la foto de la publicación, pero a Haila no la multaron ¿Acaso porque la cantante es una figura pública?

La ley 370 busca taponear de alguna manera todo lo que se cuenta, todo lo que tenga que ver con información y datos sobre la isla. Una ley que busca silenciar a un pueblo que históricamente nunca se ha quedado quieto y que, luego de 60 años, ha comenzado, una vez más, a despertar.

Ahora bien, ¿cómo es posible que, en medio de una crisis humanitaria, en la que tristemente han muerto más de 115 mil personas por todo el mundo (21 en Cuba), la seguridad del estado cubana se empeñe en seguir con la persecución de los que piensan y actúan libremente?

La verdad no encuentro respuestas coherentes en mi cabeza. Porque hoy, Mona, como cariñosamente le llaman, no fue la única a la que citaron. También citaron al Youtuber y creador de “YanderTeLoContó”, el Manzanillero Yander Serra. Jóvenes cubanos que, al igual que muchos, se han quedado en la isla para ayudar a arreglar un país que ha sufrido demasiado ya. 

Jóvenes que estoy seguro, a las 9 de la noche, se rompen las manos aplaudiendo a todo el personal sanitario cubano y del mundo, que son, en definitiva, los que ahora mismo de verdad necesitan toda nuestra atención.

¿Acaso no es momento de cerrar filas y ayudarnos entre todos los cubanos para contener al virus chino, y salir de ésta lo mejor parado posibles? Me pregunto.