Alberto Reyes: "¿por qué tanto empeño en llenar las cuadras con letreros “revolucionarios”?

Para el sacerdote Alberto Reyes, de la diócesis de Camagüey, quien se acostumbra a obedecer pierde el sentido de la dignidad personal, pero quien piensa por cabeza propia, nunca será esclavo de nadie.
Cuba-Letrero
 

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El sacerdote Alberto Reyes, de la diócesis de la provincia de Camagüey, vuelve a utilizar las redes sociales para cuestionar la realidad cubana y esta vez se pregunta por el miedo.

¿Qué hace a una persona obedecer a la autoridad sin chistar, aun sabiendo que la orden va en contra de sus principios, de la legalidad y del sentido común?, es la pregunta que se hace el párroco en la nueva entrega de sus reflexiones.

“¿Cómo es posible que dos policías escuálidos estén golpeando a una persona indefensa y haya un círculo de hombres hechos y derechos que lo único que hacen es gritar improperios y filmar con su móvil, pero no se atreven a defender al que está siendo reprimido?”.

“¿Cómo es posible que una persona vestida de civil llegue a una casa y diga que alguien tiene que acompañarlo, sin una orden de detención, y tanto la persona como la familia consientan en hacerlo?”.

Según Reyes, en general los seres humanos evaden la responsabilidad de tomar decisiones, sobre todo en momentos de crisis. En estas circunstancias, el individuo obedecerá las órdenes o instrucciones dictadas por aquellos a los que ve como figuras de autoridad, considerando que la responsabilidad de las consecuencias está en los otros y no en ella misma.

“Cuando una persona, por el contrario, es capaz de tomar distancia de la autoridad, de pensar por sí misma y valorar si lo que se le propone está de acuerdo o no con su conciencia, y que la responsabilidad de los propios actos recae sobre ella y no sobre los demás, entonces será capaz de obrar con libertad y elegir lo que quiere hacer según su propia conciencia y sus propios valores, asumiendo las consecuencias de su opción”, agregó el religioso.

A su juicio, los cubanos están sometidos a presiones semejantes y se resisten a unirse y enfrentar la autoridad; por esta razón, hacen más fácil la labor del régimen en controlar a la población e imponer su hegemonía.

“¿Por qué la insistencia en los desfiles, los trabajos voluntarios, los actos de reafirmación política, los letreros omnipresentes…?”.

Para Reyes, por una sola razón. “Todo eso transmite un mensaje muy claro: Tú no eres dueño de ti mismo, tú no te mandas, tú me perteneces, a ti lo que te toca es obedecer”.  

“Y esto sucederá siempre, hasta el día en que el sometido reconozca que ese no es su lugar, que tiene derechos, que tiene una dignidad que no puede ser pisoteada impunemente. Y el día en que esto ocurre y la persona entiende que es posible actuar como alguien libre, la visión sobre uno mismo y sobre los otros se transforma, y se hace ya imposible regresar a la esclavitud”.