Régimen se llama a capítulo y rebaja algunos artículos de primera necesidad

Entre los artículos rebajados se encuentran la gasolina y el diésel para taxistas particulares vinculados a empresas del régimen, el pescado enlatado para dietas con subsidio y el queroseno para la cocción en núcleos familiares no electrificados
Meisi Bolaños Weiss, ministra de Finanzas y Precios
 

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A dos meses y medio del inicio de su "Tarea Ordenamiento", que tanto descontento e incertidumbre ha generado entre los cubanos por la inflación que ha traído aparejada, el régimen se ha llamado a capítulo y ha decidido conceder nuevas rebajas en los precios y tarifas de algunos bienes y servicios básicos.

Es el caso de los combustibles, los cuales ahora serán vendidos a los taxistas particulares vinculados a otras modalidades concebidas por el gobierno a precios mayoristas. Según Meisi Bolaños Weiss, ministra de Finanzas y Precios, la medida busca poner a los diferentes actores económicos en igualdad de condiciones.

Se decidió aplicar los precios mayoristas de los combustibles a los taxistas vinculados con la empresa Taxis Cuba en la modalidad de alto confort, lo cual reducirá considerablemente los importes de estos trabajadores en la adquisición de petróleo y gasolina, explicó la funcionaria el viernes, en el programa castrista Mesa Redonda.

Con el inicio de la Tarea Ordenamiento se beneficiaban de la medida las cooperativas no agropecuarias y los trabajadores por cuenta propia, estos últimos vinculados con la empresa Cuba Taxi en la modalidad de servicio regular, detalló Bolaños Weiss. Ahora, los que ejercen en la modalidad de alto confort también se beneficiarán de los precios diferenciados.

Otra rebaja dada a conocer en el referido programa fue la del pescado fresco para los consumidores con dietas médicas. Dicho producto estaba siendo sustituido por latas de conserva importadas del mismo producto marino, con un coste de 25.00 pesos por cada unidad envasada. La nueva medida establece el importe de 1.70 pesos para las dietas médicas con subsidio, relacionadas mayormente con personas que padecen enfermedades crónicas.

Bolaños Weiss refirió que cuando las personas tengan dietas no subsidiadas y no puedan pagarlas, podrán acudir a la Asistencia Social desde las estructuras creadas en cada municipio para pedir la ayuda económica y se valore su caso.

Asimismo, anunció que el costo del queroseno para los 64 mil 464 núcleos familiares no electrificados que deben cocinar con este combustible será rebajado en un 50 por ciento.

De acuerdo con la funcionaria, cada medida tiene que estar acompañada de un respaldo financiero y es por ello que, para la implementación de las dos últimas rebajas, el régimen tiene previsto un subsidio de 114 millones de pesos: 24 millones de pesos por las rebajas a las latas de pescado en conserva y 90 millones de pesos por las rebajas al precio del queroseno.

En la emisión de la Mesa Redonda en que Bolaños Weiss dio a conocer estas rebajas, Marino Murillo Jorge, jefe de la Comisión de Implementación y Desarrollo de los Lineamientos, señaló que en Cuba hay más de tres millones de personas trabajando en el sector estatal.

De ellos, el 52 por ciento en el Sistema Empresarial y el 48 por ciento en el sector presupuestado. “Un sector presupuestado grande, debido a las conquistas sociales de la Revolución, pero que habrá que ir revisando poco a poco porque es un gasto social grande”, apuntó el calificado como zar de las reformas económicas en Cuba e ideólogo principal del actual ordenamiento monetario y cambiario.

También hay un millón 670 mil pensionados y unos 114 núcleos que reciben ayuda de la Asistencia Social. “Todo eso sumado se ubica en torno a los cinco millones de personas”, dijo Murillo, al tiempo que reiteró que uno de los objetivos de la Tarea Ordenamiento es que, a partir del incremento de salario, las pensiones y la Asistencia Social, las personas “tengan la percepción de que ahora están mejor que antes”.

Un objetivo que, a juzgar por las quejas, lamentos e insatisfacciones de pensionados, asalariados y cubanos en general, está aún muy lejos de ser cumplido.