Polémica entre médicos de Panamá por posible contratación de cubanos

Médicos panameños reaccionaron al anuncio del Ministerio de Salud de que contrataría médicos extranjeros, incluido cubanos, para combatir la pandemia
Medicos Cubanos
 

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El Ministerio de Salud (Minsa) de Panamá informó esta semana que ya entabló conversaciones con algunas embajadas para la contratación de médicos extranjeros para ayudar a combatir la pandemia del Covid-19 en ese país.

De acuerdo con el Minsa, los contratos de los especialistas extranjeros, incluidos de Cuba, serían temporales (tres meses) y durante su vigencia se mantendría la convocatoria para la contratación de personal médico panameño que desee trabajar en medio de la pandemia.

El Ministro de Salud, Luis Francisco Sucre, dijo que mantienen conversaciones con profesionales médicos procedentes de Estados Unidos, México, Venezuela, Colombia y Cuba, ante el aumento vertiginoso de la Covid-19 en la nación centroamericana.

Ante este anuncio, saltaron a la luz pública varias opiniones a favor y en contra de la polémica decisión. Por ejemplo la Comisión Médica Negociadora Nacional dijo que no se opone pero que deberían priorizar la contratación de médicos nacionales disponibles.

El directivo Julio Osorio, de esta entidad médica señaló que lo primero es terminar de pagarles a los médicos que le han dado la cara a la Covid desde hace meses. La población panameña también se cuestionó cómo le pagarán al personal extranjero contratado.

Osorio consideró que también se deben nombrar 200 médicos generales panameños que se pueden entrenar, por ejemplo, para ayudar en las unidades de cuidados intensivos. El Minsa debe cumplir con el pago a los profesionales de la salud y, además, dotarlos de los equipos de protección personal adecuada.

También en Panamá se ha reunido el Consejo Técnico de Salud para contratar médicos panameños que estén tramitando su correspondiente idoneidad.

Francisco Sánchez Cárdenas, miembro del Consejo Consultivo de Salud, informó que el plan es contratar entre 40 y 50 especialistas en cuidados intensivos y cardiología, que son los más necesitados en este momento. “La idea es que estén aquí a principios o mediados de enero”, precisó el directivo.

El régimen cubano, por otra parte, debe estarse frotando las manos, pues la venta de servicios médicos por la dictadura, es una de sus principales fuentes de ingresos. Por ello venden la imagen internacional de la “solidaridad” entre países hermanos, cuando lo que realmente sucede es la explotación de los galenos de la isla.

El pasado septiembre, más de 400 médicos denunciaron ante Naciones Unidas a la Seguridad del Estado de Cuba por esclavitud.

La Relatoría Especial sobre las formas contemporáneas de la esclavitud, incluidas sus causas y consecuencias; y la Relatoría Especial sobre la trata de personas, especialmente mujeres y niños, han calificado de «trabajo forzoso» las condiciones en la que laboran los médicos cubanos, así como otros profesionales -maestros, ingenieros o artistas-, que forman parte de las misiones internacionales que desde 1963 la dictadura cubana despliega en el exterior.