Niños afectados por la explosión del Saratoga vuelven a ver sin dificultad

Los hermanos Pablo y Adaina, dos niños cubanos afectados por la explosión del Hotel Saratoga en La Habana, volvieron a ver sin dificultad recientemente.
Niños afectados por explosión del Saratoga. Foto: Embajada de Alemania en Cuba
 

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Dos niños cubanos afectados por la explosión del Hotel Saratoga en La Habana, volvieron a ver sin dificultad recientemente gracias una iniciativa en la que participó la Embajada de Alemania en la isla.

En mayo pasado, gran parte del lujoso Saratoga colapsó tras un estallido atribuido oficialmente a una fuga de gas. La catástrofe afectó también a edificios cercanos al inmueble turístico, propiedad del conglomerado militar Gaesa, entre los cuales se destacan un templo bautista, un edificio multifamiliar y una escuela.

“Pablo y Adaina saben mejor que casi cualquier otro niño lo importante que es nuestra vista. El 6 de mayo, los hermanos perdieron en la explosión del hotel Saratoga de La Habana Vieja su mayor tesoro: los espejuelos”, explicó en sus redes sociales la Embajada de Alemania en Cuba.

Según la representación diplomática, “desde entonces, sus mundos estuvieron opacos durante 69 largos días. Pablo –normalmente el remolino de su clase– no podía ver casi nada sin sus lentes. Su hermana Adaina tiene 11 años y está camino a convertirse en una verdadera adolescente”.

En el post en el que fueron publicadas fotografías de los menores durante la entrega de sus nuevos espejuelos, la embajada agradeció a quienes participaron en el acto benéfico. “Y sobre todo, damos las gracias a Adaina y Pablo, quien a partir de ahora retará nuevamente a sus profesores, por su valentía y resistencia, por su coolness y por este emotivo momento”.

En los comentarios al post de Facebook, varios cubanos aplaudieron la iniciativa. “Muchas gracias por este gesto. Nuestros pequeños lo merecen”, escribió Gabriela Ramos Ruiz. Otros, como Amalia Cordero, calificaron el hecho como una “humanitaria labor”.

En cambio, algunas personas criticaron la acción. La activista cubana Ares Marrero, residente en Alemania, consideró que se trata de una “manipulación”, mientras muchos menores tienen problemas para alimentarse en la isla, sus madres hacen fila durante horas para conseguir comida y el régimen detiene a niños por motivos políticos.


A consecuencia de la explosión del Hotel Saratoga resultaron lesionadas 99 personas y 47 fallecieron, según el Ministerio de Salud Pública de Cuba. La catástrofe habría sido provocada por un escape de gas licuado cuando un camión cisterna recargaba con combustible un depósito del hotel, ubicado en pleno centro histórico de La Habana. A más de dos meses del desastre, no se han difundido resultados concluyentes de alguna investigación para esclarecer los hechos.

El establecimiento se encontraba cerrado desde hacía dos años a causa de la pandemia, pero en el momento del incidente, 51 trabajadores realizaban en su interior labores de preparación para su reapertura. Además de destruir gran parte de la instalación hotelera, la onda expansiva dañó una histórica iglesia bautista, así como 17 edificios colindantes y cercanos, algunos de ellos de viviendas y otros de instituciones como el centenario teatro Martí, inaugurado en 1884.