Muere joven cubano por impacto de un rayo mientras pescaba en Playa, La Habana
Un joven de 28 años falleció por electrocución tras ser impactado por un rayo mientras pescaba en una balsa rústica en el municipio Playa, en La Habana
Vecinos acuden al lugar del accidente. Foto: Cortesía
 

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Este sábado, alrededor de las tres de la tarde, falleció en La Habana un joven de 28 años tras ser impactado por un rayo mientras pescaba en una balsa rústica, popularmente conocida como corcho, durante el paso de una tormenta eléctrica.

El joven residía en 3ra y A, La Puntilla, en el municipio Playa, en la capital cubana. Familiares, amigos y vecinos, conmocionados por el suceso, acudieron al lugar donde ocurrió su lamentable muerte.

Una vecina, dijo a ADN Cuba que lo describiría esencialmente como “tranquilo y amigable”. "Ese muchacho jamás dio problema. Era de lo mejor del barrio", aseguró.

Hasta el momento no se conocen más detalles. 

A mediados de agosto del 2019, cinco personas murieron, de ellas tres menores, por el impacto de un rayo durante una tormenta en la provincia de Mayabeque, al oeste de Cuba, según informaron este viernes medios estatales. El accidente, que también dejó a otro niño herido, se produjo en la playa La Puntilla de la localidad de Santa Cruz del Norte, indica el diario estatal Granma en su edición digital.

El periódico de Cuba recuerda que la isla es “uno de los territorios más afectados por rayos en todo el mundo, dada la gran actividad eléctrica que caracteriza las tormentas en el país”. Según datos del Instituto cubano de Geofísica y Astronomía difundidos en 2018, al menos 65 personas mueren en Cuba cada año por impactos de rayos, la primera causa de muerte por fenómenos meteorológicos en el país, con 1.682 fallecimientos registrados entre 1979 y 2013. Estos fenómenos son más frecuentes en los meses de verano debido al elevado calentamiento del aire en contacto con la superficie terrestre.

Los especialistas de Cuba han recomendado a la población, entre otras medidas, que sigan la “regla 30-30” por la cual es preciso buscar refugio en un lugar seguro si se cuentan menos de 30 segundos desde la luz del relámpago hasta que se oye el trueno. También estipula que es seguro salir del refugio solo después de pasados 30 minutos desde el último trueno, dado que muchas muertes a causa de rayos ocurren después de que la tormenta haya pasado.