Ministro de Agricultura dice que Cuba ha logrado reducir el hambre de manera sostenida
Según se deduce de los informes de la prensa oficialista sobre la reunión parlamentaria, no hay en Cuba problemas serios de alimentación
Ministro de Agricultura Rodríguez Rollero
 

Reproduce este artículo

El ministro de la Agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero, aseguró este jueves a los diputados cubanos que la isla es el quinto país entre los primeros 14 que han logrado reducir el hambre y la desnutrición de manera sostenida y el único de América Latina en eliminar la desnutrición infantil.

Ante un público entregado, Rodríguez Rollero aseguró que en el 2019 su sector se ha visto afectado por carencias acentuadas por el recrudecimiento del embargo económico impuesto por el gobierno de los Estados Unidos a Cuba.

El Ministro también aseguró que "se trabaja, además, por alcanzar 30 libras per cápita como promedio mensual de viandas, granos, frutas y hortalizas, y aún está en fase inicial el programa para asegurar cinco kilogramos de proteínas por persona, lo que demanda de mayores esfuerzos".

Por otra parte, Rollero informó que se ha transformado un grupo de antiguas escuelas en el campo en edificios de apartamentos destinados a campesinos y sus familias para motivar la producción agrícola  que tribute a la sustitución de importaciones y al autoabastecimiento alimentario.

El titular agregó que en la actualidad se desarrollan proyectos con inversión extranjera relacionados con el ganado menor, el vacuno, la resina de pino y derivados y el carbón vegetal, y anunció la reciente aprobación de la Empresa Mixta Tropical Contramaestre en Santiago de Cuba, y de otras para la producción de carne de cerdo en Cienfuegos y Mayabaque.

Según se deduce de los informes de la prensa oficialista sobre la reunión, no hay en Cuba problemas serios de alimentación y las únicas inquietudes reiteradas por los campesinos tienen que ver con el abasto de agua a sus cultivos.

La realidad, sin embargo, va por otro camino. Este último año se ha vivido un empeoramiento radical de la oferta alimentaria procedente del campo que los eufemismos de la Asamblea del Poder Popular no alcanzan a disimular.