Libertad en Movimiento
Un apartamento conocido como Habitación 1 ha sido el lugar elegido por un grupo de jóvenes emprendedores para montar exposiciones alternativas
 

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En el centro mismo de La Habana, en Industria entre la concurrida calle Neptuno y Virtudes, un apartamento devenido galería y estudio de tatuaje, conocido como Habitación 1, ha sido el lugar elegido por un grupo de jóvenes emprendedores para soltar las riendas de sus libertades. Y no de cualquier libertad, sino de una peculiar: Libertad en Movimiento.

Según la actriz y estudiante de Historia del arte Ana Galá Mesa, organizadora y curadora del proyecto, "Libertad en Movimiento promete al espectador la oportunidad de asistir a una "experiencia cultural", que va más allá de la mera exposición estática de piezas, una a continuación de la otra". 
 

"Todo partió de una idea que me surgió porque entré a un grupo de fotógrafos de Cuba que se llama Safari Habana. Tú sabes que normalmente los artistas de fotografía exponen muy pocas veces, entonces dije por qué no hacemos una exposición y busqué este espacio, Habitación 1. En Libertad en Movimiento todo es libre, eres libre de crear, imaginar y fluye, no creo que te limites a una temática en específico", asegura Osmel Portuondo Azcuy, fotógrafo y creador de este proyecto.

Se trata de una iniciativa que comienza a formarse y a crecer en un espacio en el que dialogan música, performance y fotografía, como epicentro artístico. El proyecto nace, dicho sea de paso, de una carencia que afecta a los artistas visuales jóvenes: que las galerías o instituciones estatales no se interesan en promover obras transgresoras, aun cuando tienen la calidad requerida, solo por el hecho de que muestren la decadencia, el racismo o la desidia.

"Aquí el Estado trabaja con artistas que tienen un renombre o que están apadrinados por alguien o incluso tienen un fondo metálico, sin importar el talento que muchas veces está así en espacios como este. Usualmente lo que se ve en la televisión y en los lugares donde el Estado da la promición no es ni la mitad de talentoso ni de bueno de cosas que están sucediendo en lugares como este", dijo a ADN CUBA Dianel Pedroso, espectador.

No es un secreto para nadie: la política, la subjetividad, el desinterés e incluso el propio gusto estético de las personas que dirigen las galerías de mayor renombre son obstáculos que dificultan la visibilidad de los artistas que comienzan. Será a lo mejor por eso, o irónicamente gracias a eso, que estos jóvenes talentosos se vean en la necesidad de crear este tipo de espacios, mucho más abiertos y accesibles.

La curadora aclaró que "existen muchos espacios institucionales para exponer, pero para llegar a esos espacios tienes que cumplir con una serie de condiciones, de requisitos y sobre todo personas jóvenes, recién graduadas, que no se conocen. Para ese tipo de personas no son tantos quizás los espacios que existan y que realmente las personas lleguen, les interese o sepan que hay propuestas interesantes".
Al entrar, se abre una sala espaciosa cuyas paredes sostienen obras fotográficas rebeldes, desnudas, cotidianas, humanas. Se ve La Habana, se ve la libertad, se ve la vida. En una esquina junto a la salida que da al balcón, una mesa y detrás tres DJs (DJ V4L, DJ Mike Pomarmy, DJ A.T) que se turnan para ambientar con música alternativa, un espacio también alternativo tanto para los artistas que exponen como para el público que abarrotó la sala. 

De pronto, la música se detiene y una muchacha alterada y llorosa empieza a gritarle a su novio que ya no quiere estar ahí, que no lo soporta, que siempre es lo mismo, catarsis que termina con el desconcierto del novio y el estrepitoso portazo de la muchacha al irse de la casa. Menos mal que todo era parte de un performance. 

Y es que esa es justo la función de la propuesta, lograr ser un espacio donde los jóvenes creadores sean libres y puedan mostrar sus obras sin miedo a la censura, sin interrupciones, sin represión. Un lugar donde puedan ser ellos mismos, donde nadie pueda decir: "eso no se puede hacer"o "eso no se puede poner aquí".

"Esto no se trata de un manifiesto, estrictamente hablando, iría eso en contra del espíritu mismo de este proyecto. A partir de estos derroteros, Libertad en Movimiento da sus primeros pasos, y aunque aún debe madurar, me atrevo a asegurar que nos sorprenderá el rumbo que tome", se atrevió a diagnosticar Ana Galá Mesa.