Miles de cubanos invierten en criptomonedas, revela Cubadebate
Un reportaje del portal oficialista revela la existencia de un activo mercado nacional que especula con las divisas virtuales.
Miles de cubanos invierten en criptomonedas, revela Cubadebate

¿Cubanos de la isla especulando con agencias de criptotrading o haciendo "minería" para las criptomonedas? ¿Comunidades (CriptoCuba, Karatbars y Trading Cuba) con cientos de socios y mediadores que prometen la independencia financiera? ¡Quién lo diría! En realidad, hay un creciente mercado de inversionistas cubanos en monedas virtuales, según ha revelado un extenso reportaje (primera entrega de una serie) publicado por el portal oficialista Cubadebate, que menciona y entrevista a varios "inversionistas" y "mineros" residentes en Cuba.

En mayo de 2015, cuenta Cubadebate en su investigación, Rubén de Jesús Moraga Ramírez conoció la empresa Karatbars Internacional y abandonó la idea de emigrar del país. Cuatro años más tarde, este técnico medio en Informática, de apenas 32 años, es líder de “la comunidad más grande de criptomonedas en Cuba. Un equipo de inversores y ahorradores que estudia la educación financiera”, dice con orgullo.

Rubén estudió educación financiera, mercados, costos, beneficios y decidió, junto a su amigo Frank, comenzar a “instruir” a todo el que quisiera escucharlos, dar conferencias, charlas sobre rentabilidad e inversión. Así nació Karatbars Cuba, que el 18 de julio era ya una comunidad de 6 000 personas aproximadamente, 500 de ellas activas en todo el país, desde Pinar del Río hasta Guantánamo, con mayor presencia en La Habana y Holguín. A finales de agosto, solo le faltaban 14 personas para llegar a los 7 000 socios. Actualmente, son casi 7100, crecen a razón de 10 personas por día. “Por las redes sociales uno hace el trabajo”, dice Rubén.

Otro entrevistado, el ingeniero industrial Ruslán Concepción cuenta al medio oficialista que empezó su incursión en el mundo cripto con apenas 15 dólares, y ahora ha solucionado, gracias a la moneda digital, problemas concretos de su vida, como las recargas del saldo de su teléfono celular. 

Desde su perfil de Facebook, el joven de 27 años convida a formar parte de una “gran familia”: Trust Investing. Precisamente en Las Tunas, donde vive, nació hace tres meses una “filial” de este proyecto, que afirma tener clientes en EEUU, América Latina, Europa, Asia y África. 

Más de 250 cubanos forman parte de la red, en la cual sus afiliados confían sus capitales en networkers que hacen el trading por ellos. “Como no pueden enseñarte a hacerlo todo, les das tus ahorros y recibes una comisión a plazo fijo”. 

Otro inversor, Ángel Fernández Rodríguez, es informático y tiene 32 años. Adquirió sus primeras criptomonedas en abril de 2018. Ahora es miembro activo de Karatbars Holguín. 

“Antes de 2018--cuenta--, la información que obtenía sobre las criptomonedas era por terceras personas, no había ese acceso generalizado a Internet. Sabía algo sobre ellas, pero no tenía medios ni el conocimiento para operar con ellas”.

Comenzó con 40 CUC “que no tenía”. Mi caso es leve asegura, pero hay historias fuertes. “Desde vender todo en su cuarto para invertir en criptomonedas y dormir en el piso durante meses hasta recuperar las inversiones, hasta estar luchando contra el cáncer y aún así trabajar en las cripto”.

Advierte que no existe el dinero fácil. “No es como lo pintan todos esos sistemas y estafas por Internet. Hay que estudiar. Se necesita disciplina y preparación, una visión de a dónde quieres llegar”. 

A veces no duerme estudiando o haciendo trading. Gracias a las criptomonedas es “independiente”, pero sigue en su profesión. “¿Cuánto capital tengo? No te lo puedo responder. Pero alcanza para vivir modestamente”.

“No conozco otra comunidad tan grande ni mejor organizada como Karatbars en Holguín, son aproximadamente 3 mil miembros”, deja claro que es un valor por debajo del real. Dentro de la comunidad hay diferentes equipos.

Ángel no acepta preguntas obvias. Por supuesto, “que todos los equipos tienen un líder, cada uno con muchos afiliados. Esa persona atiende y prepara a los miembros de su equipo”.

En Holguín, una parte vive de esto, otra vive la “nerdeada”, y es su segunda vía de ingresos. La mayoría son jóvenes menores de 30 años, muchos informáticos, técnicos de celulares, estudiantes de Medicina, universitarios, profesores... 

Si llegas a esta provincia del norte oriental con criptomonedas, puedes recargar el móvil, realizar compras, pagar productos e, incluso, los servicios de una cafetería. 

En Karatbars Cuba tiene una “cripto tienda”, donde se puede adquirir y vender criptomonedas, bienes y servicios, revela Ángel. “Todo dentro de las reglas del grupo, y solo tienen acceso los miembros de nuestras comunidades. Muchos comerciantes que entran al grupo aceptan los pagos en criptoactivos”.

El holguinero está consciente de que en Internet existen muchas estafas, esquemas Ponzi, atracos que hasta funcionan por un tiempo para recaudar fondos. “A veces, le decimos a los que se inician que cierta operación no es un timo, y los dejamos que pierdan para que puedan aprender. En todo este camino, esos errores te van enseñando”.

Gerald Álvarez Mesa vive en el Mariel y lidera un equipo de casi 500 personas. “Hay estudiantes de la CUAJE y la mayoría son de La Habana, Artemisa y Matanzas. Cada vez que uno compra un producto gano una comisión”, cuenta este emprendedor de 22 años miembro de Karatbars Cuba.  

Conoció al hijo de Frank en el servicio militar y supo de esta comunidad. En “el sistema de negocio de multinivel, del apalancamiento”, encontró la motivación. “Cuando hice la primera inversión en KBC puse 176 dólares y me arrepiento de no haber puesto mucho más. Aunque en la actualidad no soy libre financieramente, esa inversión ya la recuperé”, aduce.

Sobre ganancias también habla Ony Dolz. Hace apenas dos meses debutó con 30 USD (mil KBC aproximadamente) y ha ingresado 600 CUC. “Hace seis meses éramos solo cinco en Guantánamo, hoy somos más de 30”, comenta vía telefónica este instructor de Teatro de 25 años.

Otra comunidad, Cuba Cripto, fue fundada por Alex Sobrino. El 31 de diciembre de 2018, este emprendedor de 33 años creó un proyecto que permitiría sumar a otros cubanos a la compraventa de monedas digitales. Para ese entonces llevaba un año haciendo trading: “Empecé con apenas 11 dólares en bitcoin y en solo tres meses ya tenía 160”.

Uno de sus logros —del que dice sentirse satisfecho— es educar a los miembros de su comunidad, la mayoría reside en La Habana, algunos son de Villa Clara y Matanzas, y otros viven fuera del país. Desde Telegram comparte contenidos, aclara dudas, asesora. Ese grupo virtual, cuya cifra récord ha sido 333 personas, sirve también para hablar de negocios y fijar precios.        

Alex no tiene formación profesional en nada relativo al comercio, ni a las tecnologías. Sus conocimientos llegaron del estudio independiente. “Lo mío —dice— siempre fue la informática”, y lo es hasta hoy. Largas horas invierte en Internet, en una actividad que le ha reportado casi seis mil dólares.       

“Hay quienes están metiendo mucho dinero, pero sin el conocimiento necesario. Para muchos hacer trading es poner dinero en KBC y esperar a que suba. Quisiera borrar la imagen de este tipo de negocio, porque nos aleja de lo que realmente son las criptomonedas”.

Otro inconveniente no menos preocupante emerge con el anonimato. Hace un mes Alex tuvo que “vaciar” el grupo de Telegram y empezar de cero. “Había gente con perfiles falsos, tratando de hacer ‘negocios’”.

Por eso, en CubaCripto hay una alerta constante: nunca envíe dinero por adelantado o comparta información sensible. Sepa que existen personas que se aprovechan del desconocimiento de algunos para cometer fechorías.   

Alcanzar la independencia financiera es un reto compartido en este grupo. Y a su líder le reconforta ayudar: “A todos lo que yo he recomendado les ha salido bien”.

De beneficios conoce Maday Recio, quien desde hace pocos meses incursiona en el Bitcoin, Ethereum, KBC, Dogecoin (DOGE), y muchas otras. “No voy a negar que en ocasiones he perdido, pero en otras he ganado. Ese es el riesgo de este mundo”.

Un compañero de trabajo, que supo por Alex de los criptomonedas, motivó a esta informática de 29 años a adentrarse en una experiencia “desconocida pero deslumbrante”. Desde Cienfuegos, donde hay otros jóvenes como ella haciendo trading, mantiene contacto vía Telegram con miembros de varias comunidades: CubaCripto, Karatbars y Trading Cuba.

¿Es ilegal usar las criptodivisas en Cuba? ¿Existen regulaciones para la compraventa digital? El profesor Alexi Massó Muñoz afirma que el país no dispone de leyes que normen el tema, “aunque es posible que dentro de poco las tenga”.

Cubadebate también contactó con funcionarios del Ministerio de Comunicaciones y obtuvo igual respuesta: no hay ningún decreto o resolución que regule el empleo de las criptomonedas. 

Según Juan Luis Gamboa Santana, director general de Tesorería del Banco Central de Cuba, se trata de un asunto que en la actualidad estudia la institución que representa, de conjunto con la Universidad de La Habana, explorando beneficios y riesgos de esta tecnología.