LMOA renuncia a sus derechos como preso en protesta por negativa del régimen

Un comunicado compartido en redes por la activista, Claudia Genlui, precisa que Otero Alcántara “se niega por su propia voluntad a recibir visitas, alimentos, a las llamadas”.
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El artista cubano Luis Manuel Otero Álcantara anunció este 18 de enero que renunciaba a todos sus derechos como preso político tras seis meses de arresto sin que las autoridades definan su situación legal.

Un comunicado compartido en redes por su pareja, Claudia Genlui, precisa que Otero Alcántara “se niega por su propia voluntad a recibir visitas, alimentos, a las llamadas”. También agrega que el artista opositor “está al límite” en la cárcel de máxima seguridad de Guanajay.

El 10 de enero, las autoridades negaron un cambio de medida cautelar para el artista y preso político, que solicitaba que este esperara el juicio en reclusión domiciliaria. Según la Fiscalía, “no procede el cambio de medida porque Luis Manuel es un peligro social y por tanto debe permanecer en prisión provisional hasta el juicio”. 

Según Genlui, “no habrá una segunda oportunidad” para salvar al artista, coordinador del Movimiento San Isidro, organización de artistas con vocación política opositora desmantelada por el régimen tras la expulsión del país y el arresto de sus miembros.

“El gobierno cubano asesina lentamente a un artista que solo nos ha mostrado luz, que ha construido esa esperanza a la que hoy nos aferramos. Ahora más que nunca nos necesita, confía en nosotros”, agregó.

Otero Alcántara está detenido desde el pasado 11 de julio de 2021, acusado de los supuestos delitos de “desacato agravado”, “desorden público” e “instigación a delinquir”. Además, tiene otro proceso penal abierto por el supuesto delito de “ultraje a los símbolos patrios”, por su obra "Le drapeau" de 2020.

Hasta el momento se desconoce la petición fiscal en su contra y no hay fecha de juicio. Desde hace seis meses permanece encarcelado en la prisión de máxima seguridad de Guanajay, provincia Artemisa, donde ha protagonizado varias huelgas de hambre.

Genlui denunció que el también coordinador del Movimiento San Isidro "se encuentra en total estado de vulnerabilidad, enfermo y cada día más dañado psicológicamente. Los daños que el gobierno cubano le ha provocado ya son irreversibles".