La ONDI llama gendarme a Eusebio Leal
Un "desliz" en la página de Facebook de la oficina estatal provocó una andanada de reacciones a propósito de la muerte del historiador de La Habana, las cuales luego fueron suprimidas
Eusebio Leal
 

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En un inusual post aparecido ayer, a manera de “tributo postrero”, en la página oficial de la Oficina Nacional de Diseño Industrial (ONDI), dependencia creada en 1980 y única sobreviviente del fracasado Instituto Cubano de la Demanda Interna, hoy tributaria del Ministerio de Industrias -¿ligera, pesada, qué?-, se cataloga al recién finiquitado Historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal, como un “gendarme”.

Evidentemente, el redactor o la redactora de semejante insulto se topó con una andanada de repulsas, consecuentes tras el comentario divulgado en las controversiales redes sociales.

María Antonia Cabrera Arus, la creadora de la también página antropológica y coleccionista singular, quien se dedica a rescatar todo lo que haya tenido que ver con la estética en el diseño socialista durante las últimas décadas insulares, dio la voz de alarma con un ¡Ay Dios!, por constituir el portal citado lugar de obligada referencia y consulta para profesionales de su estatura.

Intervenciones hechas bajo diversos matices vertieron criterios cuales ecos de la denuncia hecha por la intelectual residente en el exterior, luego que algunos internautas dejaron en su sitio aportaciones de diverso calibre.

Rene Azcuy escribió: “¿Un policía de lo bello? Quiero que la ONDI me lo aclare”, mientras que César Beltrán aportó que el desliz es “el arrastramiento y la ridiculez sin límite”.

Romy Díaz dijo no entender “el grado de venerabilidad que otorga la muerte”, por lo que en su muro le dio “tremendo cuero…”

Tras dar indicaciones el lector conectado con algún comentarista habitual y vinculado a la oficina de marras, corrieron desde el centro a enmendar el post en su sitio original, como casi siempre ocurre cuando se desatan las furias.

Pero antes borraron todos los comentarios “malintencionados” y sustituyeron la errata con esta loa corregida, sin dar explicaciones sobre aquel desliz cometido por anónimo escribano: 

El diseño cubano está de luto. Este hombre ilustrado y sensible ha sido más que el Historiador de la Ciudad de La Habana, es el hijo amoroso de su tierra natal, la patria cubana. Su relación con lo bello fue, como él mismo dijera en entrevista concedida a la Oficina, una relación misteriosa entre nosotros y lo que admiramos, y también una convicción. 

Esa creencia en la dignidad estética que define los rasgos de cada barrio y en conjunto el rostro de la ciudad, impulsó un trabajo cotidiano por la urbe y la gente habanera usando primero la creatividad y sabiendo que la línea, el color o los materiales debían servir humildes al elevado propósito de salvaguardar nuestra identidad.
   
Agradecido homenaje rendimos al hombre y al entregado hijo de Cuba. (Ver entrevista a Eusebio)”

No obstante, subsanado ya el entuerto, Gonzalo Hernández Arocha remató a su aire, concluyentemente:

“Él era el gendarme de los militares y todos los bandidos dirigentes de muebles de mimbre y lámparas ‘artnovó’ que se robaban y roban todo lo que puedan. Ahora vendrá la segunda temporada de ’Robar La Habana’. Van a acabar”.