La nueva “gracia” del espía Gerardo Hernández: limones en macetas

El espía de la piña volvió a la carga en redes sociales con “su plan de alimentación”, ahora convocando a sembrar limones
Gerardo Hernández
 

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El “espía de la piña” Gerardo Hernández volvió a la carga de las ridiculeces en redes sociales con “su particular plan de alimentación” para el pueblo cubano, ahora convocando a sembrar limones en macetas.

El también funcionario del Castrismo escribió en Twitter al costado de varias fotos de limones que “Sí se puede. Limones en macetas. #CultivaTuPedacito #CDRCuba. #SomosDelBarrio”. De inmediato recibió un bombardeo de críticas en dicha red social.

“Hay que aterrizar de una vez y entender que el grave problema alimentario por el cual atraviesa el país no se va a resolver con macetas improvisadas. Dejen a los productores trabajar con libertad, eso es lo único que hace falta”; le dijo el emprendedor cubano Camilo Condis.

“Déjame ver si entendí viven en socialismo o sea cero libertades para desarrollar la economía y total dependencia del gobierno, pero a la hora de los problemas que el mismo socialismo creó. Entonces quieren responsabilizar al pueblo mandándolos a sembrar cuatro matas en el patio como si eso fuera a resolver la crisis”, señaló otro usuario al respecto.

“Los vecinos de todos los edificios de alamar ubicados del 2.º piso para arriba te mandan saludos”, “Tu casa tiene tremendo patio. Cómo rinde chivatear para [email protected] cubano. A mí mi balcón no me alcanza ni para pararme” o “Qué anormalidad. En un país que tienen 300.000 hectáreas de tierras ociosas”, fueron otros comentarios al post de Hernández Nordelo.

En efecto, según EFE, en 2017 había en la isla Cuba tenía disponibles 300.000 hectáreas de tierra ociosa para entregar en usufructo a particulares, pero el Castrismo impide una y otra vez que los privados puedan desarrollarse con libertades y con ello ampliar las posibilidades de alimentación del pueblo.

La mayoría de las tierras en Cuba están plagadas de vegetación invasiva y no existen incentivos reales para cultivarlas, que es lo que tiene que buscar la dictadura y no más “curitas” como las que propone el espía Hernández Nordelo.