La crisis alimentaria no llega a Cayo Coco

La página en Facebook del Hotel Playa Paraíso, ubicado en Cayo Coco, muestra las delicias que pueden consumir sus clientes, un sueño para la mayoría de los cubanos.
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En el Hotel Playa Paraíso, en Cayo Coco, no hay rastros de la crisis alimentaria que afecta a todos los cubanos, como se aprecia en una publicación de este 23 de agosto en redes sociales.

La página en Facebook de la instalación, que pertenece al grupo hotelero Gaviota —controlado por militares—, muestra las delicias que pueden consumir sus clientes, un sueño para la mayoría de los cubanos.

En las imágenes se aprecia repostería gourmet, suchi, jamones, pepinos encurtidos, aceitunas, cremas de queso, aguacate, garbanzos, espinacas, brotes de trigo, pescado, moros y cristianos, helados, gelatinas…

Los comentarios siguieron a las fotos: “Un poco desconcertada por tanta comida para los viajeros cuando la gente apenas come”, declaró una viajera canadiense, Jeuneoie.

Al comentario que encabeza la publicación —“todo es proporcional al esfuerzo realizado”— contestó el usuario que se identifica como Chichi Llopz: “¿al esfuerzo del pueblo que se nos muere? ¿A ese esfuerzo?”. 

En esa instalación turística todo se lo toman a lo grande, como si se tratara de un oasis alejado de la miseria cubana tanto como de las leyes y las restricciones que gobiernan la vida de los isleños en medio de la pandemia.

En la noche del 15 de agosto circuló un video en vivo de una fiesta allí, donde sus huéspedes bailaban sin mascarillas ni distanciamiento, mientras el sistema sanitario en Cuba está colapsado.

Las imágenes fueron difundidas a través de la página oficial de Facebook del hotel, ubicado en Ciego de Ávila, precisamente una de las provincias donde más muertes y casos diarios de coronavirus se registran diariamente.

Los videos muestran a decenas de turistas en una fiesta, violando protocolos de salud como el uso de la mascarilla o el distanciamiento físico.

Anteriormente, el 4 y el 25 de julio, la misma página había publicado transmisiones en vivo de turistas que bailaban en pareja a ritmo de bachata, aunque algunos usaban mascarilla.