Pescador submarino desaparece en aguas de Varadero

Familiares y amigos han organizado una búsqueda frenética de Alejandro Díaz, de 22 años, de quien no se tiene noticias desde el 26 de noviembre en la mañana.
Pescador-submarino.jpg
 

Reproduce este artículo

Alejandro Díaz, de 22 años, un pescador submarino, lleva 72 horas desaparecido, luego de salir a pescar en Varadero, Matanzas, reveló una amiga que prefirió anonimato a ADN Cuba.

Díaz salió de pesca en las inmediaciones del hotel Oasis Varadero el 26 de noviembre sobre las 10:00 a. m. en la zona del Canal de Paso Malo, y no se volvió a saber de él desde entonces.

Desde la tarde del 26 de noviembre, sus padres permanecen en el recodo de costa donde el joven dejó sus pertenencias: una moto eléctrica, ropa y billetera, sin moverse prácticamente del lugar, a la espera de cualquier indicio de esperanza, agregó la fuente.

Amigos y vecinos solidarios se organizaron para hacer una búsqueda por mar y tierra del joven desaparecido, utilizando sus propios medios. Las tropas guardafronteras colaboraron con sus embarcaciones, haciendo una revisión en aguas cercanas.

Personas con botes de pesca rastrean la costa desde la mañana al anochecer, mientras otros han recorrido kilómetros en la provincia Matanzas para obtener alguna pista, sin éxito hasta el momento.

Comenta la fuente que los familiares y amigos de Alejandro han intentado obtener permiso para hacer una búsqueda aérea en helicóptero, pero no han podido lograrlo.

Otros amigos de Alejandro han difundido la información en redes sociales, para buscar todo el apoyo posible, a medida que pasan las horas y no se tiene información sobre el paradero del joven y la causa de su desaparición.

Díaz se dedica a la pesca como entretenimiento y es repartidor a domicilio de la aplicación Un2x3. Reside en el poblado de Santa Marta, a pocos kilómetros del balneario turístico más famoso de Cuba.

En abril, otro joven cubano que se dedicaba a la pesca submarina desapareció cerca de la playita de 110 y 3ra, en el barrio capitalino de Miramar.

Tras días de búsqueda infructuosa, que obligaron a detener las operaciones de rescate, su cuerpo apareció en Cojímar, poblado de pescadores ubicado al este de La Habana.