Salazar sobre Humberto: Abusador que nunca debe tener visa americana

“¡Este abusador de mujeres debe enfrentar las más severas consecuencias y nunca debe recibir visa americana!”, afirmó la congresista cubanoamericana María Elvira Salazar
Salazar sobre Humberto: Abusador que nunca debe tener visa americana
 

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La congresista cubanoamericana María Elvira Salazar, denunció a través de sus redes sociales la agresión física cometida este sábado por el vocero del régimen castrista, Humberto López, contra la activista y ex fiscal, Yeilis Torres Cruz, integrante de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu).

“SOS Cuba. El esbirro castrista, Humberto López, acaba de golpear salvajemente a una activista de Derechos Humanos”, refirió en Twitter la reconocida periodista. “¡Este abusador de mujeres debe enfrentar las más severas consecuencias y nunca debe recibir visa americana!”, afirmó Salazar.

La representante del estado de la Florida en el Congreso de los Estados Unidos compartió un tuit del líder de la Unpacu, José Daniel Ferrer, quien señaló: “Humberto López, el aborrecible periodista de la televisión del régimen de Miguel Díaz-Canel,  agredió hace unas horas a la activista Yeilis Torres Cruz”.

“La tiró contra un muro, la golpeó  y desnudó parcialmente, con furia de represor que goza de impunidad. ¡COBARDE!”, detalló el opositor y ex prisionero político cubano.

La activista increpó en la vía pública -mientras transmitía en directo- al periodista oficialista del régimen, tras haberlo sorprendido en una presunta infidelidad.

En un video compartido en Facebook, puede verse cómo López, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, intenta arrebatarle el teléfono para que no continuara grabando. Al no poder quitárselo -Torres Cruz, lo escondió en sus partes íntimas-, López comenzó a golpearla y tocarla inadecuadamente en sus genitales, según denunció la abogada.

Varios cubanos también han denunciado en redes sociales el ataque de López, reconocido como portavoz de la policía política. La periodista independiente, Mónica Baró Sánchez, refirió en su perfil de Facebook: “No sabemos si López estaba cometiendo o no un adulterio. Y eso tampoco es lo importante. Lo que sí sabemos es que una activista, una mujer, filmó a un periodista y funcionario público en un espacio público y este le agredió. López podía perfectamente haberla ignorado y seguir su camino. Podía no, era lo que tenía que haber hecho. Sin embargo, en el primer video, no ya en el segundo que la activista hace desde su vivienda mostrando golpes, se constata una agresión física que provoca la interrupción del video que filmaba”.

“Que una activista filme y haga preguntas a un funcionario público en un espacio público, en ningún país donde se respete la libertad de expresión un poquito, se considera delito. Agredir a una persona sí es un delito. Entonces, por favor, no comparemos la revelación del supuesto adulterio de Humberto López con una agresión física a una mujer. Y si vamos a indignarnos vamos a indignarnos por lo correcto”, subrayó Baró.  

Según puede apreciarse, Torres Cruz sorprendió al “reportero” castrista, conocido por su campaña en horario estelar contra opositores, periodistas independientes, activistas y otros miembros de la sociedad civil cubana que han alzado la voz o se han manifestado contra el régimen.

“¿Puedes explicar al mundo por qué estás aquí en casa de una querida teniendo esposa?”, preguntó la activista a López cuando éste abandonó un edificio multifamiliar. Evidentemente sorprendido, y sin poder evitar construcciones machistas, el vocero y represor sólo atinó a preguntar “quién eres tú, mi vida”.

“Una activista por los derechos humanos”, respondió Torres Cruz, a lo que acto seguido López respondió con la agresión física, evidente pese a que no quedó recogida en las imágenes por el forcejeo.

De los golpes dio fe la activista en una directa posterior desde su perfil de Facebook. Según contó, perdió una cadena porque se le reventó en el intercambio con el también miembro del Comité Central del Partido Comunista derivado del VIII Congreso de la organización, y fue agredida también su dignidad porque muchos la vieron desnuda como consecuencia de los golpes del represor.