Habaneros se quejan de “epidemia de piojos” en el verano

* Por Yunia Figueredo

Una “plaga de piojos” parece haber caído este verano sobre La Habana… a partir de contagios en las escuelas, sobre todos en las primarias.  Las madres se halan los pelos, pero no solo de angustia por la epidemia incontrolable, sino porque también ellas se han contagiado.

Probé todo tipo de remedios y no pude acabar con ellos”, se queja Maura Rivas Peralta, que tiene dos hijas de cabellera muy poblada, nidos inmejorables para la proliferación del insecto. “Desde el palo de añil hasta vinagre de manzana, que no los mató y acabó con el pelo de las tres, ahora no hay dinero para comprar champú, ni tratamientos para el cabello. Lo último fue la permetrina en pomada, que los multiplicó a la velocidad del sonido y nos dejó el pelo en llamas”, agregó.

Los piojos son insectos ápteros, parásitos que habitan en aves y mamíferos, y en los humanos producen una infestación que la medicina llama Pediculosis, Sandra Benítez Villapol, de 39 años, tiene tres hijas en la escuela primaria Lázaro Peña, y las tres se han infestado. Sandra opina que mientras las madres, los maestros y el estado cubano no  tomen medidas contundentes, la epidemia solo puede aumentar en las escuelas.

No hago nada con gastarme un dineral en vinagre y bicarbonato, en un tratamiento de diez días y después sacarle las liendres, si cuando van al aula las otras niñas se los pegan de nuevo. En la farmacia tampoco hay nada para combatirlos. No sé cuántos experimento hice, empecé por las semillas de Paraíso en alcohol, las hoja de tabaco, infusión de romero, el abate del policlínico, hasta el cocimiento con hojas de eucalipto, que juraban era lo más efectivo y no hizo absolutamente nada”— contó a ADN CUBA.

 

 

El doctor Alberto Cárdenas, epidemiólogo de un policlínico del municipio Playa, explicó que la infestación de piojos no significa falta de higiene, o un ambiente inadecuado de salubridad; muchas otras causas inciden, como la llegada las altas temperaturas y el estrés.

Mireya Santa Cruz, una Testigo de Jehová de Jaimanitas, dice que esto le recuerda a las diez plagas que Dios lanzó contra Egipto:

Ayer en medio de un apagón, con la cabeza llena de piojos, yo que me quería morir, envuelta entre miles de mosquitos comiéndome viva, de pronto me cayó una rana encima…. Sentí como si estuviera en Egipto, hace siglos, bajo la furia de Dios”.

Mireya comentó que cuando se rasca fuerte, siente como los mata entre las uñas, pero no recomienda esa técnica porque irrita el cráneo, tanto que ahora, además de Pediculosis, tiene que tratarse las llagas.

En la iglesia están esperando una donación de Suiza, que llega esta semana, y estamos locas porque llegue el remedio. El pastor dijo que viene un spray que mata los piojos al palo, con un peine que saca todas las liendres. Creo que ahora sí le vamos a ganar la batalla a esos bichos y estos dos meses de vacaciones escolares serán de bendición y tranquilidad, y vamos a poder dormir, pero cuando comience la escuela volveremos a las mismas, en el invernadero que esperan a las niñas en las aulas, y a sufrir otra vez, porque dicen que en la donación viene solamente un spray y un peine”, cuenta la religiosa.