¿Estado represor e impune? Responsabilidades legales del régimen cubano
ADN Cuba intercambió con Rene Bolio, presidente de la Comisión Justicia Cuba, de la Comisión Internacional para la Fiscalización de los Crímenes de Lesa Humanidad del régimen castrista, sobre las responsabilidades legales ante las huelgas de hambre y sed de activistas del Movimiento San Isidro
¿Estado represor e impune? Responsabilidades legales del régimen cubano
 

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Hace seis días una decena de activistas, artistas y periodistas independientes, se encuentran atrincherado en la sede del Movimiento San Isidro en La Habana Vieja, exigiendo al régimen cubano la libertad del joven opositor y músico, Denis Solís.

Desde que iniciaron la protesta, marcada por acciones artísticas y culturales, la Seguridad del Estado sitio el barrio, amenazó a familiares, vecinos y otros activistas, para que no se les ofreciera ninguna ayuda y ha encarcelado arbitrariamente a quienes han intentado llegar hasta para acompañarlos.

La policía política cubana le quitó a una vecina alimentos y dinero destinados a ayudarlos. Esto desencadenó que un grupo de los allí reunidos determinará entrar en huelga de hambre y sed: Luis Manuel Otero Alcántara (artista),  Maykel Osorbo (rapero)  y Esteban Rodríguez (activista); en huelga de hambre: Iliana Hernández (periodista independiente), Oscar Casanella (científico y activista), Osmani Pardo (activista) y Katherine Bísquet (poeta). Estos son los activistas a favor de los derechos humanos y la democracia en Cuba que se encuentran actualmente haciendo la huelga, otros han tenido que interrumpirla y decidieron apoyar su reclamo de otro modo.

Ante esta triste realidad, ADN Cuba intercambió con Rene Bolio, presidente de la Comisión Justicia Cuba, la Comisión Internacional para la Fiscalización de los Crímenes de Lesa Humanidad del Régimen Castrista.

¿Qué normas del derecho internacional, de derechos humanos, está violando el Estado cubano?

“Hay normas de derecho internacional que alcanzan a todos, que son delitos y crímenes de lesa humanidad. No cualquier delito es  de lesa humanidad a pesar de su gravedad. Están bien tipificados. En los que entran aquellos que un sistema político realiza para mantenerse en el poder, que es el caso de la dictadura cubana. No ocurren aleatoriamente o por la ocurrencia de alguno de sus empleados, sino que son un sistema, y eso se convierte en crimen.

Existe una legislación internacional, no solo para tipificar estos crímenes, si no para condenar.

En Cuba se violan los derechos humanos día a día, desde hace 60 años.

En este caso en particular, todo lo detonó el ejercicio de la libertad de expresión de Denis Solís, que quieren controlar. Su captura, los golpes, un juicio sumario… incluso dentro de la legislación de la dictadura hay procedimientos que no se cumplieron. Lo mínimo que pide la Carta Internacional de Derechos Humanos es libertad de expresión, asociación, un debido proceso legal, que no hayan penas corporales (como ha sido aquí las torturas y golpes). En el solo caso de Denis Solís se viola todo. Es un ejemplo de lo que hace el régimen.

Es muy trascendente lo que está pasando, y si lo incluimos dentro de la cadena de violaciones de la dictadura frente a los ciudadanos cubanos, se demuestra que es un sistema que constantemente viola los derechos humanos. Las sumas de estas conductas, son crímenes de lesa humanidad.

-¿En caso de un desenlace fatal algunos dirigentes cubanos podrían enfrentar responsabilidad penal, basado en leyes internacionales?

¿Quiénes son los criminales?  La cadena de mando es toda culpable. No se trata de la ocurrencia de un oficial de la policía, de un juez, de la Seguridad del Estado, es una conducta normalizada en una dictadura, que utiliza los medios de aprensión (las cárceles, los jueces…) para mantenerse en el poder. La ley configura esto como crímenes de lesa humanidad.

Los cómplices son todos en la cadena de mando: quien ordena, ejecuta, participa. Esto parece un crimen estándar, una ilegalidad, una injusticia, que lo es, pero la suma de estas acciones sistemáticamente es lo que lo convierte en crímenes que pueden ser eventualmente juzgados en un tribunal.

Les estamos pidiendo a los activistas documentar quienes son los responsables, los represores. Nos han comentado sobre la cobardía de los agentes, que se esconden, se tapan la cara… a parte de crueles e injustos son cobardes y no afrontan su ilegalidad. Es importante saber sus nombres, sus alias, identificarlos  porque esta dictadura va a caer  y no va a ver paz hasta que haya justicia. No es venganza, sino justicia.

¿Esta cadena de mando hasta donde llega? ¿Un coronel, un general, un director…? Este ha sido un sistema patrocinado desde que estaba Fidel Castro, que lo transmitió a su sucesor Raúl Castro y hoy nominalmente se coloca a Miguel Díaz-Canel en esta estructura de gobierno, de esta dictadura.

No estamos seguros que Díaz-Canel haya ordenado esta ejecución, hay que demostrarlo, pero él dirige y tuvo la capacidad de cambiar estas políticas: no lo ha hecho.

-¿Se puede esperar el pronunciamiento de organizaciones como el Consejo de Derechos Humanos, donde Cuba obtuvo una silla recientemente, de la Alta Comisionada Michelle Bachelet, de la Unión Europea que por estos días una delegación suya conversa en La Habana con funcionarios del régimen…?

El consejo va a ser difícil que se pronuncie. Pero, todos los ciudadanos libres del  mundo, gobiernos a favor de los derechos humanos, organizaciones  internacionales deberían hacerlo.

Les cuesta mucho trabajo a los que integran el Consejo de Derechos Humanos enfrentar a estos regímenes, los cuales están representados en esta comisión.  Hay que ver cuánto dinero ofrece la dictadura para tener esa silla, para ver de qué los quieren juzgar.

La violación de los derechos humanos en Cuba se ha normalizado. Por eso es tan importante emplear todos los foros para pronunciarse.

Es relevante que quienes se están manifestando para obtener la libertad Denis Solís y los presos políticos cubanos, son personas del arte, la cultura, la ciencia… Están ofreciendo sus vidas, su salud, su libertad, por el cambio en Cuba.

-Los activistas han denunciado que en la sede del Movimiento San Isidro donde están reunidos, arrojaron un líquido, cerca de la cisterna de agua y en la entrada de la casa. Un líquido que incluso dejó marcas. ¿Esta acción u otras que han realizado podrían señalarse como terrorismo de estado?

El atentar contra la salud, las lesiones que se puedan provocar por cualquier agente químico o físico, se juzga en la legislación de cualquier país, incluyendo la de la dictadura cubana. Es un delito de lesión y de agresión, aunque fuera en grado de tentativa, ya existe. Si lo unimos a la cadena  de acontecimientos, no solo contra el MSI sino contra el pueblo cubano desde hace más de 60 años, suma a la configuración que  es un delito continuado. El mismo delito,  la misma  conducta, contra el mismo pueblo, del mismo sistema… por lo que  se configura como crimen de lesa humanidad.

La intención está, es un delito juzgable y se eleva la gravedad cuando vemos que es parte de un sistema represivo.

- Medios internacionales y algunas organizaciones ya se han pronunciado. Las agencias extranjeras acreditados en Cuba han hecho silencio cómplice. ¿Cuál es su opinión ante esto?

Estos medios deben mostrar determinadas aptitudes frente a la dictadura. Es un acto de  mero egoísmo y cobardía. Lo mínimo es informar la verdad. Esto está desde siempre, y más en las agencias del régimen como Prensa Latina u otras agencias de mentiras y propagandas.

Sobre la ola represiva desatada por la policía contra familiares de los activistas y vecinos, que han deseado apoyarlos, el abogado apuntó:

Esta represión con las familias, las niñas de los activistas, es un manual aprendido. No es una ocurrencia, ellos no se preguntan qué hacemos ahora, saben por sistema cómo agredir a quienes se oponen a la dictadura. Actúan de manera automática. Es terriblemente cruel e inhumano.