Discapacitada con dos hijos busca empleo y el régimen se lo niega
Su madre es diabética y le falta una pierna; su esposo está en una situación similar. Además, tiene dos hijas. Lleva un año buscando empleo pero no se lo dan por ser débil visual
Cubana débil visual denuncia que no encuentra trabajo debido a su discapacidad
 

Reproduce este artículo

En Cuba el desempleo ha crecido a niveles insospechados, al punto de que se puede estar meses buscando un puesto y no encontrarlo, más aún si se padece de alguna discapacidad física, como en el caso de Legna Pantoja Mestre.

El periódico oficialista Juventud Rebelde dio acuse de recibo a una carta enviada a su redacción por Legna, quien reside Santiago de Cuba, donde explica que es una débil visual y lleva más de un año buscando empleo en esa ciudad, pero no encuentra nada.

Según relata, su caso merece más atención por parte de las autoridades, al punto de que le garanticen un empleo y no verse obligada a salir a buscarlo como ha tenido que hacer durante el último año.

En su familiar ella es la única persona con posibilidades laborales, pues su madre, diabética e hipertensa, está amputada del miembro inferior derecho, y su esposo amputado también del izquierdo, además tiene dos hijas pequeñas. "No poseo en este momento solvencia económica ninguna precisamente por no tener vínculo laboral", enfatiza.

Señala que debido a este delicado escenario en el que vive, ha ido en varias ocasiones a la Dirección de Trabajo y Seguridad Social a buscar algún empleo, pero siempre le repiten que no tienen un puesto donde ubicarla, y de haber alguno es como agente de Seguridad, una plaza que ella no puede ocupar por su discapacidad visual.

"¿Quien se encargará de solucionar este problema? ¿Cuánto tiempo más tendré que esperar para encontrar un trabajo?", pregunta.

En su carta no explica si en algún momento ha recurrido a la Asistencia Social para que al menos le den una prestación, y tampoco si en la Dirección de Trabajo y Seguridad Social le ofrecieron esta última posibilidad y la dejaron ir, pero lo cierto es que en estos momentos ella y su familia, con dos menores de edad, están desprotegidos, como si esto estuviera ocurriendo en otro lugar y no en este país.