Director cubano de cine y TV, Juan Pin Vilar: “Este país se acabó, se fue a la mierda…”

El realizador Juan Pin Vilar le envió un mensaje a los jóvenes cubanos: “Váyanse de este país que se acabó, se fue a la mierda y no va a levantar”, escribió en sus redes sociales
 

Reproduce este artículo

Juan Pin Vilar, reconocido director de televisión y documentalista, envió un contundente mensaje a los jóvenes cubanos. En sus redes sociales sostuvo que en la isla empeorará la crisis económica y el futuro es totalmente incierto.

“Para todos los que tienen de 18 a 21 años: no le hagan caso a los economistas que están escribiendo. La mayoría lo hace desde el whisky y la geografía extraña. Váyanse pá la pinga de de este país, todo lo demás es muela intelectual y pasadera de mano. Este país se acabó, se fue a la mierda y no va a levantar ni a jodía por las razones que sean”, escribió en su perfil de Facebook el realizador cubano.

“La vida es una, esta que me cogió con 57 años y ni católico, ni gusano, ni emprendedor, ni traidor, y el patriotismo siempre fue verde y se lo comieron los chivas”, agregó.

Conociendo las brechas generacionales y las rupturas que durante décadas ha provocado el régimen cubano, Juanpín -como es conocido entre colegas y amigos-, continúo su mensaje con el siguiente consejo:

“No le hagan caso a sus mayores ni les discutan que es muy triste tirarles la historia de su vida a cambio de dos libras de arroz y dos de frijoles. Los van a volver a joder de nuevo. Lo demás es cuento de camino y 'mariconá' para el cocodrilo”.

 

El también amigo y colaborador de los proyectos en la isla del prestigioso cantautor Pancho Céspedes, y conocido por ser un apasionado de la música, añadió en su publicación:

“Apréndanse, cómo no supe aprendérmela yo, la letra de Pueblo Blanco, de Joan Manuel Serrat.

Colgado de un barranco

Duerme mi pueblo blanco

Bajo un cielo que, a fuerza

De no ver nunca el mar

Se olvidó de llorar

Por sus callejas de polvo y piedra

Por no pasar, ni pasó la guerra

Sólo el olvido

Camina lento bordeando la cañada

Donde no crece una flor

Ni trashuma un pastor

El sacristán ha visto

Hacerse viejo al cura

El cura ha visto al cabo

Y el cabo al sacristán

Y mi pueblo después

Vio morir a los tres

Y me pregunto por qué nacerá gente

Si nacer o morir es indiferente

De la siega a la siembra

Se vive en la taberna

Las comadres murmuran

Su historia en el umbral

De sus casas de cal

Y las muchachas hacen bolillos

Buscando, ocultas tras los visillos

A ese hombre joven

Que, noche a noche, forjaron en su mente

Fuerte para ser su señor

Tierno para el amor

Ellas sueñan con él

Y él con irse muy lejos

De su pueblo y los viejos

Sueñan morirse en paz

Y morir por morir

Quieren morirse al sol

La boca abierta al calor, como lagartos

Medio ocultos tras un sombrero de esparto

Escapad gente tierna

Que esta tierra está enferma

Y no esperes mañana

Lo que no te dio ayer

Que no hay nada que hacer

Toma tu mula, tu hembra y tu arreo

Sigue el camino del pueblo hebreo

Y busca otra luna

Tal vez mañana sonría la fortuna

Y si te toca llorar

Es mejor frente al mar

Si yo pudiera unirme

A un vuelo de palomas

Y atravesando lomas

Dejar mi pueblo atrás

Os juro por lo que fui

Que me iría de aquí

Pero los muertos están en cautiverio

Y no nos dejan salir del cementerio

Vilar es el creador del documental Pablo Milanés, en el que el emblemático trovador cubano testimonia su paso en los años 60 por las Unidades Militares de Apoyo a la Producción, (UMAP).

“La posibilidad de acompañar a Pablo Milanés durante la que, seguramente, es su última gira por Cuba, me provocó tal impulso de curiosidad, y por qué no, de morbosidad histórica que, de golpe, recordé la portada de la revista Revolución y Cultura en la que aparece junto a Silvio, abrazando a Fidel. Aquella tarde de 1986 ambos conquistaron la mayor libertad posible para un intelectual en el socialismo cubano: expresarse con absoluta libertad”, sostuvo en un artículo de su autoría publicado en El Mundo.

Pin Vilar, acompañó a Pablo en su última gira por Cuba en 2011, y aprovechó para recoger conmovedores testimonios de la vida y obra del músico cubano: desde su infancia hasta aquello oscuros días en la UMAP, y los encuentros y desencuentros con un país que intenta anular todas las voces opositoras al régimen.

 

 

Relacionados