Denuncian pésima calidad del agua en Universidad de Villa Clara

La joven estudiante también denunció que ocurren apagones con frecuencia, incluso más de uno a diario
La joven estudiante también denunció que ocurren apagones con frecuencia e incluso más de uno a diario
 

Reproduce este artículo

La estudiante cubana que se identifica en Twitter como Kalina de Nieve denunció la pésima calidad del agua que llega a la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas (UCLV), en la provincia Villa Clara.

El 20 de abril, De Nieve publicó un video en redes sociales donde se observa la coloración oscura del agua que llega a la reconocida Alma Mater. 

"Esta es el agua que a los estudiantes de la UCLV les llega en muchas ocasiones", agregó.

La joven estudiante también denunció que ocurren apagones con frecuencia, e incluso más de uno diario. Además, explicó que las colas para ingresar al comedor estudiantil son inmensas y no les dan plato fuerte,

"Las condiciones en la beca son más deplorables, donde las habitaciones tienen mala iluminación y las condiciones básicas malísimas. Ni siquiera se tiene en todo momento acceso a agua fría para beber. ¿Creen que así un becado puede estudiar, dar su máximo esfuerzo?", concluyó.

Cada vez son más comunes las denuncias en redes sociales sobre las malas condiciones de escuelas, universidad, hospitales y otras instituciones públicas.

En 2019 ADN Cuba salió a preguntar en calles y escuelas de la ciudad de Camagüey sobre el estado de la educación en la Isla.

"La educación ha perdido mucha calidad en estos últimos años; ya las escuelas no tienen los medios para que los estudiantes estudien, por ejemplo las sillas, las mesas, las aulas, los baños… ha decaído bastante”, comentó Dixán Gaínza, uno de los entrevistados, que habló de la merienda escolar como otro reto de los padres cubanos.

"Los padres pasan mucho trabajo para conseguirle a los niños algún tipo de merienda, o darles 5 pesos para que puedan comer, y están en las escuelas sentados con hambre, tienen bastantes necesidades", dijo hace tres años.

"Los maestros que están dando clases son en su mayoría muchachos jovencitos que no han terminado ni siquiera la carrera pedagógica: son niños enseñando a otros niños”, señaló Gaínza, y relató la anécdota de los maestros que pidieron a los padres cinco dólares para reparar y pintar el aula, algo que no se corresponde con el supuesto carácter gratuito de los servicios educativos en el país. 

Durante la pandemia de COVID-19 también aumentaron las denuncias sobre las condiciones críticas de hospitales y centros de aislamiento de la Isla.