Cuba "se acerca" a tener vacuna propia, según Díaz-Canel

Mientras buena parte del mundo avanza en la inmunización contra el nuevo coronavirus, el régimen de La Habana insiste en esperar a que alguno de sus candidatos vacunales esté listo
Mientras medio mundo se vacuna Cuba aún anda acercándose a tener una vacuna
 

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Mientras en alrededor de 150 países se avanza en la inmunización contra el nuevo coronavirus, el régimen de La Habana insiste en esperar a que alguno de sus candidatos vacunales esté listo para comenzar a vacunar a los cubanos, esto a la par de que las cifras de enfermos y fallecidos por Covid-19 no disminuyen en la Isla.

Al respecto el presidente "puesto a dedo", Miguel Díaz-Canel, reconoció este 2 de mayo a través de su cuenta en la red social Twitter, que las vacunas desarrolladas por el régimen aún no están listas, aunque alegó que falta poco.

"Nuestro candidato vacunal Abdala se acerca a la meta. Este Primero de Mayo concluyó fase 3 del ensayo en Santiago, Granma y Guantánamo. 48 290 voluntarios recibieron las tres dosis, con muy poco efectos adversos. Vamos con pasos firmes hacia la inmunización total del país", escribió Canel en Twitter.

Recordemos que el régimen decidió no recibir vacunas de terceros, ni donadas ni compradas, en una jugada tanto política como económica, pues por un lado continúa exportando la falsa imagen de que el país posee un sistema médico-científico de primer mundo, apoyado en que se encuentra a un paso de lograr la primera vacuna latinoamericana contra la COVID-19, mientras por el otro busca comercializar alguno de sus fármacos contra la pandemia.

Hasta ahora de los cinco candidatos vacunales solo Abdala y Soberana 02 se encuentran en fase 3 de ensayos clínicos, la última antes de su aprobación, pero no será hasta finales del verano, según lo informado por las autoridades, que comience de forma masiva la vacunación, a pesar de que no hay cifras independientes de las pruebas, y de que es casi seguro de que el presidente designado esté mintiendo cuando dice que de los voluntarios que recibieron las tres dosis de Abdala, muy pocos sufrieron efectos adversos.

Mientras tanto los 11,2 millones de cubanos en la isla deberán seguir esperando, expuestos a los riegos de contraer la enfermedad, y sin garantías de nada, pues hasta ahora los casos de contagios no dan señales de que vayan a disminuir y los fallecidos aumentan por día.

Por ultimo, hay que señalar que el régimen solo necesita la aprobación de la Agencia Nacional Reguladora de Cuba para iniciar la vacunación a lo largo y ancho del país, algo que sin dudas tiene asegurado de antemano.