Central eléctrica flotante se interconectará a sistema de generación cubano

La capacidad de generación de 130 MW de la central flotante turca se espera alivie al sistema eléctrico de la isla y los cubanos, afectados durante meses por apagones
Central flotante turca. Foto: Twitter del Minem
 

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Una central eléctrica flotante de la compañía turca Karpowership Holding se interconectará al Sistema Electroenergético Nacional (SEN) desde la Bahía de La Habana, con lo cual debe disminuir el déficit de las capacidades de reserva que ha provocado afectaciones y cortes programados del servicio eléctrico en Cuba durante los últimos meses.

El Ministerio de Energía y Minas (Minem) de la isla y los medios oficialistas destacaron la llegada el viernes al puerto del Mariel de la central flotante, la cual tiene una capacidad de generación de 130 megavatios (MW).

Liván Nicolás Arronte, titular de la referida cartera, supervisó el arribo y las labores de descarga de elementos eléctricos, agregados y herramientas necesarias para la interconexión al SEN, según informó el Minem vía Twitter.

La compañía Karpowership Holding es parte de Karadeniz Energy Group, un grupo empresarial dedicado a proyectos energéticos en Turquía y mercados internacionales desde hace 20 años.

En octubre de 2018, la compañía turca y Cuba firmaron un Acuerdo de Servicio para la generación de electricidad de 120 MW, lo que convirtió a la isla en el primer proyecto de la empresa en América Latina. 

Los términos del acuerdo establecen que la central flotante abastecerá al SEN cubano por un período de cuatro años. Una vez se interconecte y comience a generar, Cuba formará parte del grupo de nueve países que cuentan con instalaciones flotantes construidas por el grupo turco para la producción de electricidad.

La capacidad de generación de 130 MW de la central flotante se espera alivie al SEN y los cubanos, afectados durante los últimos meses por frecuentes apagones.

La causa esgrimida por la Unión Eléctrica de Cuba (UNE) para las afectaciones en el servicio eléctrico es la falta de reservas del sistema nacional, derivada de la salida o inoperatividad de unidades de varias termoeléctricas que requieren mantenimientos parciales.

Casi a diario la UNE ha estado informando de las afectaciones previstas, las cuales generan malestar en la población, golpeada también por una escasez aguda de alimentos y bienes de primera necesidad, y una inflación creciente, cuyo fin no se vislumbra en el corto plazo.

En septiembre, una avería dejó a oscuras a cuatro provincias orientales en su totalidad y a varias localidades en el resto del país. Tras su pronta reparación, la UNE explicó que persistirían en el tiempo los problemas para cubrir la demanda energética, por lo que continuarían los apagones.

El director técnico de la entidad, Lázaro Guerra, explicó en comparecencia televisiva que las unidades generadoras del sistema energético nacional no trabajaban a plena capacidad por “falta de mantenimientos”.

“No estamos en una condición óptima. Las reservas del sistema para cubrir la demanda son bajas, por lo que puede haber averías en las redes locales”, dijo el funcionario.

En octubre, ante la incapacidad económica del régimen para reparar el SEN, el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés convocó al ahorro a la ciudadanía y las entidades como supuesta única forma de frenar los continuos apagones en la isla.

Vice primer ministro de Cuba, Valdés dijo en reunión con los Consejos Energéticos de las provincias que sólo para la generación de electricidad, y para mantenerla, el sistema eléctrico nacional necesita 250 millones de dólares anuales, monto del que no dispone el país.

Esa es la causa, aseguró, de que haya tantos mantenimientos y afectaciones persistentes en las unidades termoeléctricas, y de que las reservas de generación se mantengan en mínimos que obligan a suspender el servicio eléctrico de manera programada en todo el territorio nacional.

Según Valdés, uno de los históricos del régimen que permanece con vida, “no se ha dejado de trabajar” para resolver la situación, pero ante la permanencia de los problemas “la mejor respuesta en esta y en circunstancias normales es el ahorro por parte de todos los sectores de la economía y la sociedad”.