Castrismo critica a COVAX mientras defiende a sus candidatos vacunales

El oficialismo cubano se ha pronunciado en contra de la gestión del programa COVAX, que llevará dosis de vacunas para al menos el 20% de la población de cada país.
Castrismo critica a COVAX
 

Reproduce este artículo

El oficialismo cubano se ha pronunciado en contra de la gestión del programa COVAX, que llevará dosis de vacunas para al menos el 20% de la población de cada país.

El régimen cubano rechazó ser parte de los 18 países latinoamericanos que recibirán las vacunas proporcionadas por esta iniciativa creada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Alianza para las Vacunas GAVI.

Un texto reciente del sitio estatal Cubadebate tildó a COVAX de ayudar a las farmacéuticas a enriquecerse y proteger las patentes de sus vacunas.

“Hay muchas paradojas en esta pandemia, la mayoría sobre cómo los más ricos y poderosos se benefician del desastre y lo empeoran. El mecanismo COVAX es una de ellas. Se presenta como forma de acceso más equitativo a las vacunas para COVID-19, pero en realidad es una forma de facilitar los negocios de las grandes farmacéuticas y proteger sus patentes, lo cual impide que los países del Sur global puedan disponer de suficientes vacunas”.

Menciona la autora, Silvia Ribeiro, que la escasez de estos fármacos es imprescindible para asegurar el aumento de los precios. Increíblemente Cuba es un escenario donde esta realidad es palpable y generada por el régimen y donde la escasez y la crisis reinan.

“COVAX funciona como un banco comercial, para hacer compras conjuntas a gran escala a las transnacionales, lo que a estas les otorga aún mayor seguridad a sus inversiones, aunque ya han recibido cuantiosa financiación pública para desarrollarlas. No cuestiona sus precios ni condiciones leoninas. Al contrario, facilita a las empresas la entrada a nuevos mercados en países pobres, sin costo ni riesgo para ellas”, expone Cubadebate.

Incluso la OMS es juzgada por el oficialismo que sostiene que “Que se produzcan y distribuyan equitativamente vacunas seguras en una pandemia global, es un rol de la Organización Mundial de la Salud de Naciones Unidas (OMS), no de una institución privada como COVAX. Esta se ha apropiado de tal función para prevenir que se tomen medidas imprescindibles y necesarias, como la cancelación de patentes y el apoyo internacional al fortalecimiento de capacidades nacionales para prevenir próximas pandemias”.

Señala a su vez que “Aunque la OMS figura también como fundador y participante, su papel es marginal y parece más bien una fachada. GAVI es quien administra el mecanismo y su máxima instancia de decisión está presidida por los presidentes de directorio de GAVI y CEPI. 180 gobiernos se han enlistado en COVAX, pero deciden poco o nada sobre sus formas de acción, contratos, etc”.

La vacuna de un país aliado como Rusia es centro de las críticas también: “COVAX funciona también como una forma de privilegiar las vacunas transgénicas, patentadas y altamente experimentales, llenas de incertidumbres y riesgos, como las vectorizadas por virus, que insertan ADN (entre ellas AstraZeneca, Johnson y Johnson, Sputnik, CanSino) y las de ARN (como Pfizer y Moderna)”.

Este texto es parte de la campaña para promocionar, subrepticiamente, a los candidatos vacunales cubanos, que también serán comercializados en el mercado, aunque el régimen hable poco de ello. 

Concluye entonces subrayando que las supuestas vacunas cubanas, son menos riesgosas, a pesar de no existir estudios que lo indiquen:

“Lamentablemente, no solo COVAX, sino también la OMS y gobiernos promueven esas vacunas más caras y riesgosas, obviando que las empresas seguirán provocando escasez y que existen opciones con métodos convencionales probados, como virus atenuados, inactivados o de sub-unidades proteicas (este último es el caso de las vacunas cubanas), que además son las que mejor se podrían producir a nivel nacional”.

Cuba rechaza vacunas de COVAX

Un total de 18 países de América Latina recibirán 26 millones de vacunas, principalmente de AstraZeneca, entre marzo y mayo, por parte del programa COVAX, creado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Alianza para las Vacunas GAVI para distribuir vacunas contra COVID-19 a nivel global 

Sin embargo, Cuba prefiere sus candidatos vacunales, que aún no salen al mercado, y no figura en el listado general de 142 países. COVAX prevé enviar 237 millones de dosis en los tres meses venideros a los presentes en la lista.

Según el sitio de noticias de las Naciones Unidas, el director ejecutivo de la Alianza de Vacunas Gavi, Seth Berkley explicó en marzo pasado que: “Cuba ha decidido no unirse a la iniciativa, por eso no tienen dosis. Venezuela tendrá dosis, pero los datos no están muy claros. Y en cuanto a México, recuerden que esta es la primera asignación, habrá más según tengamos más, pero cada país decide qué cantidad quiere tener. Algunos han elegido el máximo y otros menos, según sus acuerdos”.

Entre las pretensiones de COVAX, explicadas en su sitio web oficial, figuran que la iniciativa busca poseer una cartera de vacunas diversas y poner fin a la fase aguda de la pandemia con el fin de reconstruir las economías devastadas en este contexto.

Las naciones latinoamericanas que más vacunas obtendrán serán “Brasil (9,1 millones) y México (5,5 millones). Argentina recibirá 1,9 millones de dosis; Perú, 1,2 millones; Chile, 818.000; Ecuador, 756.000; Bolivia, 672.000; Paraguay, 304.000; y Uruguay, 148.000”.