Castrismo responde a la campaña #NTVMiente

La prensa oficialista responde a cada iniciativa en redes sociales, en la sociedad civil, en la oposición, por pequeña que sea, como si se tratara de un golpe de estado en gestación.
NTVMiente
 

Reproduce este artículo

La prensa oficialista responde a cada iniciativa en redes sociales, en la sociedad civil, en la oposición, por pequeña que sea, como si se tratara de una afrenta. Pero toda contestación al poder lo es en un régimen despótico como el cubano.

Ahora la emprende contra la iniciativa #NTVMiente, recurriendo a un desconocido columnista, como ya va siendo habitual en Granma y en Cubadebate. Es lógico: los buenos periodistas en Cuba están muertos o trabajan para la prensa independiente.

Pedro Jorge Velázquez asegura en Cubadebate que el Imperio —el malvado y asesino—, paga a quienes decidieron sumarse a la protesta, que incluye la denuncia de las falsedades que vierte la prensa oficial a través de un acto sencillo: apagar el televisor y no ver el Noticiero.

Aunque no los menciona abiertamente, el “periodista” habla de noticias que fueron publicadas por medios independientes como ADN Cuba, CiberCuba y Cubanet, entre otros. A su juicio, con el propósito de crear una matriz de opinión contraria al gobierno.

Sería ocioso mencionar todos los “argumentos” que se esgrimen en el texto: son los mismos de siempre. El “mercenarismo”, la conspiración para acabar con el gobierno manipulando las mentes, la “guerra cultural”, el descrédito de los “líderes revolucionarios”, etc.

#NTVMiente es la etiqueta bajo la que en redes sociales como Instagram y Facebook muchos han querido pronunciarse sobre los editoriales y comentarios de periodistas oficialistas como Humberto López, quien despliega una campaña de descrédito, carente de argumentos y evidencia sólida, contra los opositores y críticos del régimen.

Varias de las fotos que acompañan los posts lanzados con la referida etiqueta incluyen la imagen de López o el logo del noticiero, mientras que los mensajes sugieren apagar el espacio informativo del régimen porque sólo desinforma o miente respecto a la realidad que se vive en la isla.

Mientras crecen las muestras de inconformidad ciudadana y las protestas de sectores populares ante las recientes medidas económicas del gobierno, la propaganda y la información de los medios oficialistas refieren una Cuba en la que mayormente la población reniega de los críticos del sistema y aprueba todo lo que su gobierno hace.

Por ello, y ante la ausencia del derecho de réplica en los únicos espacios informativos permitidos por el régimen, la campaña insta a apagar el noticiero y a informarse por medios alternativos e independientes, acusados de mercenarismo por la propaganda gubernamental, pero en la práctica más fieles a la misión del periodismo y mejor reflejo de lo que acontece en la isla.