Casi 400 USD por cena de fin de año: oferta del castrismo para familias de exiliados

La corporación Cimex S.A., perteneciente al emporio Gaesa y como tal controlada por militares del régimen castrista, ha lanzado una oferta de cena de fin de año que ha insultado a numerosos cubanos emigrados
Preparación de una cena frente a La Catedral de La Habana. Foto: Tomada de madeincubaevents.com
 

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La corporación Cimex S.A., perteneciente al emporio Gaesa y como tal controlada por militares del régimen castrista, ha lanzado una oferta de cena de fin de año que ha insultado a numerosos cubanos emigrados.

La operación de “búsqueda y captura” de dólares emprendida por la dictadura, ha llegado a extremos como este, que provocan lo mismo risas por lo ridículo, que indignación hacia un sistema parásito y que estimula increíbles manifestaciones de cinismo.

Que los exiliados paguen a sus familias una cena de fin de año en la Plaza de la Catedral: esa la apuesta de Cimex para engordar sus menguadas arcas antes que termine el 2020. Y así publicaron, sin pudor, la oferta en el Facebook oficial de la empresa “socialista”: “Si su familiar desea regararle (sic) una noche maravillosa visite nuestra página LaPuntilla.ca-Envíos Cuba y escoja la oferta de su preferencia, mesa de 4 y 6 personas”.

La “Oferta Especial Cena de Fin de Año en la Plaza de La Catedral”, en La Habana, estaría amenizada con un “espectáculo-concierto de gala”, que incluye a la venida a menos orquesta de NG La Banda, de José Luis Cortés, y al baladista Waldo Mendoza”.

En la web de una de las tiendas estatales regentada por Cimex, el centro comercial La Puntilla, se puede hacer las reservaciones de la comida, que para 4 personas costaría casi 242 dólares, mientras que para 6 alcanza unos 364 dólares.


En medio del desabastecimiento crónico de todo tipo de productos en la isla, la empresa del castrismo vende un menú que ha terminado siendo un “lujo” para la gran mayoría de cubanos: mariscos y pescados, varias carnes (solomillo de cerdo, res, pollo), café, turrones…

Aunque la dictadura gusta de presentar como desalmados especuladores a los pequeños comerciantes privados, lo cierto es que no hay mayor garrotero que el estado y sus empresas.

Las reacciones de indignación al post no se han hecho esperar. “Qué horror, en lo que han convertido a nuestro país. Tienen que darse dos o tres respetones ya y dejar de burlarse de ese pueblo que está en la pobreza y miseria. ¡BASTA YA!”, comentó en la página de Cimex el periodista Jorge Félix Heguy.

Por su parte, Reinier Pol opinó: “La familia que no tengo en el exterior seguramente se alarma con tal suma para una cena de fin de año, y si tuviera y se los pidiera para los que estamos acá, posiblemente me entierren en vida. ¡¡¡Se pasan!!!... será un fin de año apocalíptico”.

Stefanie Guilarte preguntó con sarcasmo, directamente a la página oficial: “Corporación Cimex ¿Me puede explicar algo? ¿Si esa cena es financiada desde el exterior al que la consuma no lo tildaran de mercenario?”

“Pero serán hijos de p… que no se diga [;] ya solo vamos a trabajar en este país para llenarle los bolsillos a los comunistas castristas y el títere de Díaz Canel… que venda ese perro ambicioso su Rolex y no joda más”, comentó la exiliada Moraima Ávila.

“Es increíble tanto cinismo, qué falta del respeto hacia el pueblo cubano que aun despidiendo el año estamos preocupados por nuestras familias al enfrentarnos a los cambios absurdos que vienen”, opinó Yenys Valdés.


Contradictoriamente, en días recientes la ministra de Finanzas y Precios de Cuba, Meisi Bolaños Weiss, llamó “parásitos” a quienes incrementan precios “desmedidamente” sin darse cuenta que su descripción le venía muy bien al régimen del que es parte.

Durante un discurso en la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), la funcionaria reconoció que, debido a la unificación monetaria, se daría una devaluación e incremento de costos.

“Pero estamos hablando de combatir y aplicar medidas rigurosas y de no permitir el abuso y el parasitismo, porque esos que incrementan precios desmedidamente son parásitos y es lo que no podemos permitir”, añadió Bolaños Weiss.