Adolescente pide justicia por presunta violación de copastor de Iglesia Metodista en Pinar del Río
Un copastor de la Iglesia Metodista de Sandino, en Pinar del Río, presuntamente violó a una menor de 14 años en marzo de 2019. La familia denuncia “no recibir la justicia esperada de las leyes cubanas”
Adolescente pide justicia por presunta violación de copastor de Iglesia Metodista en Pinar del Río. Foto: Print de video publicado por Cubanet
 

Una menor de edad, que será identificada en lo adelante por las siglas Y. G. H., cuando tenía 14 años presuntamente fue violada por el copastor de su iglesia y amigo de su familia, Michael Ramos Mera, en marzo del 2019 en el municipio Sandino, provincia Pinar del Río.

“Al no recibir la justicia esperada de las leyes cubanas”, la familia ofreció testimonios sobre lo ocurrido al sitio independiente CubaNet.

Según el reporte de la periodista Camila Acosta, Ramos Mera, copastor de la Iglesia Metodista del municipio Sandino, habría violado a la menor “luego de pedirle que le abriera la puerta porque afuera estaba lloviendo”. Al entrar a su casa -contó Y. G. H- la llevó hasta una habitación “la forcejeó y luego la penetró con fuerzas”.

Y. G. H. precisó a CubaNet que el hombre, de más de 50 años, y su esposa visitaban su casa. Era “una persona conocida y de prestigio en la comunidad, y atendía a los jóvenes de la enseñanza secundaria en la Iglesia”, añadió.  

Luego de la presunta violación continúo intercambiando como su familia “como si nada hubiera pasado”; previamente había amenazado a la menor afirmando: “cállate, no te conviene decir nada”.

De acuerdo a la información ofrecida por Y. G. H., el supuesto agresor sabía que el día de la violación se encontraba sola en su residencia. En repetidas ocasiones la menor fue acosada sexualmente por este hombre.

“Al principio Y. G. H. no entendía bien lo que estaba sucediendo, no comprendía que un líder de su Iglesia la forzara a hacer algo que, según los preceptos de su religión, solo era permitido luego del matrimonio. Sólo sabía que lo que Michael le hacía no le gustaba, le proporcionaba demasiado dolor y asco. Cuando se le acababan las fuerzas para resistirse simplemente se tapaba la cara con la almohada, rechazando las peticiones de Michael para que lo abrazara y besara, mientras ella le pedía a Dios que acabara pronto. Aquellos cinco minutos, que le parecían eternos, siempre acababan cuando Michael vertía el semen en la mano, supone que para no embarazarla o dejar rastro de su crimen”, narró CubaNet.

Yamily Venereo, madre de otro adolescente de la misma Iglesia metodista, enamorado de la joven, notó –meses después de la agresión sexual-, que Y. G. H. se escondía del copastor cuando este iba buscarla a su casa luego de dejar de ir a la congregación. “También que Michael se oponía rotundamente al noviazgo de la adolescente y su hijo, al punto de “hablar mal de ella para así lograr que mi hijo se apartara”, declaró.

Venereo expuso su preocupación a otros responsables de la Iglesia, mientras también se  comentaba que “Michael mantenía una relación con S.”, compañera de estudios de la presunta agredida.

Ante las sospechas, los pastores afirmaron a Y. G. H que conocían sobre lo sucedido. Fue entonces cuando la adolescente contó todo y se realizó una denuncia policial. Kenia Padrón, una de las pastoras de la Iglesia, corroboró a CubaNet, estos acontecimientos.

Seis meses demorarían las investigaciones, aunque Michael solo estuvo retenido en prisión una semana, a pesar de que se conoció públicamente que el copastor mostraba a menores videos pornográficos.

Familiares y amigos de Y. G. H. dijeron al medio citado que Maidelis Brito Soto, la esposa del presunto agresor, por ayudar a Michael llegó a amenazar a la menor para que retirara los cargos.

La adolescente aseguró que le “decía que la culpable de todo era yo, por provocarlo”. Y. G. H. cree que “ella lo sabía todo, sabía de lo que él me hacía y de su relación con la otra muchacha, pero lo escondía…”

La Iglesia Metodista de Sandino separó a Michael Ramos. Sería la segunda vez en unos seis años, en que este fuera expulsado de una congregación religiosa, dijeron habitantes del pueblo.

Testigos han referido que al concluir el juicio el pasado 8 de julio, la jueza reconoció que habrían sido probados los delitos de “corrupción de menores” y “violación”. El agresor tendría una sentencia de 7 años de prisión, pero luego de un mes Y. G. H. y su familia conocieron que Michael Ramos quedó absuelto. Según la información publicada por CubaNet, “en el tribunal del municipio se negaron a darle copia de la sentencia”.

La menor afirmó que “hasta hoy confié en el proceso judicial cubano”.

Hortensia Reyes, nuera de Michael, aunque ha salido en defensa de él, según el medio citado afirmó en las redes sociales que en el juicio, el agresor había reconocido las relaciones sexuales con ambas menores.

El acusado y su abogado, afirma Yamily Venereo, “en el juicio se referían a ellas como mujeres, pero ellas no son mujeres, sino niñas”.

Venereo no entiende porqué la habían desestimado como testigo en el juicio, si ella fue quien descubrió lo que estaba sucediendo.

Cuando no encontró la justicia que buscaba, Y. G. H. hizo público el caso en redes sociales, también por temor a la venganza de su agresor. Pero la Iglesia Metodista de Sandino la expulsó también, porque “los puse en tela de juicio al decir que mi agresor era copastor de esa Iglesia”.

Líderes de la congregación, según reporta CubaNet, orientaron: “Todos conocemos bien con detalles, que no nos podemos hacer eco de ello por ética y sentido común, la pasada situación con Michael, Y. G. H. y S. Aunque estamos confundidos por la sentencia de la justicia humana, tampoco estamos de acuerdo con el criterio emitido por las redes de Y. G. H., por lo tanto nadie se haga vocero de tal cosa, va contra nuestros preceptos (…) ¡SEAMOS PRUDENTES!”.