Prohíben a manager de pelota en Cuba dar declaraciones a medios

Las autoridades deportivas en la isla siguen censurando a los protagonistas del campeonato cubano
Michael
 

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El pasado 19 de febrero, las autoridades deportivas de Cuba le prohibieron al manager del equipo de béisbol de Mayabeque durante la 61 Serie Nacional ofrecer declaraciones a los medios de prensa, incluso oficiales, como denunció en sus redes un periodista de ese territorio.

Giovanni Martínez, periodista deportivo, cuenta que intentó acercarse al director de Mayabeque, Michael González con una credencial de prensa oficialista, pero se topó con la negativa del mentor.  

“Me da mucha pena, no quisiera negarte la entrevista, pero las autoridades de mi provincia me prohibieron dar declaraciones a ningún medio”, narra Martínez en un artículo de la revista Bohemia. Este periodista vinculó de inmediato la negativa de González con la sanción que impuesta  a dos peloteros por conversar con medios no oficiales.  

“Notablemente apenado, Michael terminó insistiendo: “No puedo”. Entonces me despedí con decencia de quien, por cierto, en la Serie 60, durante los días más duros de la pandemia, entrevisté vía telefónica. ¡Qué ironía tan grande!”, comentó el periodista.

Martínez agrega que “lo acontecido frena el proceso informativo, promueve el desconocimiento y constituye una interferencia indeseada entre el periodista, sus entrevistados y finalmente los aficionados”. Dicen que de esta manera se incumple el objetivo de la labor reporteril, e incluso el de directivos, mentores de equipos y atletas.

El reportero cita entonces el Artículo 8 del reglamento oficial de la Serie Nacional 61: “Los camarógrafos, periodistas y fotógrafos, podrán realizar trabajos periodísticos en el terreno hasta 30 minutos antes de la hora de inicio del partido”, y a continuación se pregunta qué pasó para que esto se incumpliera.

También se cuestionó qué hubiera pasado de haber concretado un viaje reporteril al Nelson Fernández de Mayabeque y el mentor, como sucedió en el Latino de La Habana, se hubiese negado a responder a la entrevista.

“Nos quedamos con ganas de saber si Michael, a sus 37 años, en su segunda contienda como director, todavía tiene deseos de agarrar el madero y pararse en el cajón de bateo cuando la situación lo amerita. ¿Venir de emergente o dirigir?”, concluyó apenado el reportero.