Sigue “desaparecido” el saltador cubano Lester Lescay

La prensa española todavía se pregunta si “el último talento fugado” decidió afincarse en su país
Lescay Cuba
 

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El saltador de longitud Lester Lescay Gay, que abandonó una delegación deportiva de Cuba en marzo de este año, no ha dado señales de vida en España, donde se supone que estaría radicado.

Según un reporte del diario ABC, todavía no están seguros si Lescay, el “último talento cubano fugado” decidió afincarse en ese país europeo. El reporte califica el caso del saltador como “enigmático”.  

Agregan que es “un atleta con un potencial tremendo”, pero que no se ha vuelto a saber de él desde que, en marzo pasado, se escapara en Belgrado. Con apenas 20 años y la credencial de 8,28 metros en el salto de longitud, Lescay no aguantó más en el seleccionado cubano.

“En medios atléticos se comenta que Lester Lescay, original de Santiago de Cuba, anda por España. Se dice también que no tardará mucho en conseguir la nacionalidad, aunque quizá no con la misma rapidez que el triplista Jordán Díaz”, se lee en ABC.

Añaden que en mayo, Lescay fue visto por Castellón, donde se inscribió en el mitin internacional de Ibiza, pero luego “desapareció misteriosamente” de las listas de atletas inscritos.

“Es toda una metáfora, un símbolo de este creciente éxodo de talentos cubanos: abandonan la selección cubana, se hacen invisibles durante un tiempo, vuelven a competir y finalmente alcanzan la nueva nacionalidad”, siguen diciendo.

Lo cierto es que Lester Lescay no ha debutado esta temporada atlética. El reporte indica que parece que el santiaguero no tiene prisas. Tampoco su nacionalización como español será “exprés” como la de Díaz. Pues Lescay deberá esperar a 2025 para competir bajo la bandera de otro país y se perderá los Olímpicos de París.

“Las nacionalizaciones de atletas cubanos han pasado a estar mucho más organizadas y planificadas que en el pasado. Antes requerían mucho tiempo. Actualmente, se trata de procesos muy bien diseñados, con contratos de por medio, con la intervención de agentes, empresas de material deportivo y contactos al más alto nivel político-deportivo”, concluyen desde España.