Punta del Este, un monumento al abandono (+ Fotos)
ISLA DE LA JUVENTUD- Si un lugar de esta Isla ha sido bendecido por la naturaleza y la historia como un conjuro de magia y belleza, sin dudas es La Puntilla o Punta del Este.
Punta del Este, un monumento al abandono
 

ISLA DE LA JUVENTUD- Si un lugar de esta Isla ha sido bendecido por la naturaleza y la historia como un conjuro de magia y belleza, sin dudas es La Puntilla o Punta del Este.

Ubicada a unos 60 kms de Nueva Gerona, en el extremo sur oriental de la Isla  de la Juventud, es un área favorecida con una rica biodiversidad, una exuberante vegetación y una diversa fauna terrestre y marina. Además, coinciden en este lugar tres sitios de interés patrimonial, recreativo y científico: las cuevas, la playa y el observatorio meteorológico.

Punta del Este fue declarada “zona protegida” por la Empresa de Flora y Fauna, que es la encargada administrativamente de su protección y desarrollo. Una de las medidas para “protegerla” es limitar el acceso de pineros y turistas a esta zona; el engorroso proceso de autorización de acceso, y el pésimo estado del camino que lleva al lugar, son algunas de las causas por las cuales los pineros de las nuevas generaciones no conocen este sitio privilegiado de su Isla.

La Cueva 1 de Punta del Este, también identificada como de Los Indios, del Humo y de la Isla, fue declarada Monumento Nacional en 1979 por la Comisión Nacional de Monumentos. En ella se encontraron en distintas excavaciones arqueológicas, restos pertenecientes al ajuar siboney, percutores rústicos, cucharas, platos, piedras planas de bordes cortantes, lascas de sílice, morteros, restos de vasijas de concha, picos, etc.

 

Pero, sin lugar a dudas, lo más impactante y sobrecogedor de esta cueva son las pictografías aborígenes que adornan sus paredes y su techo, razón por la que fue bautizada por Fernando Ortiz como: “La Capilla Sixtina del Arte Rupestre Caribeño”; constituidas por 56 círculos concéntricos donde alternan 28 colores rojos y el resto en negro. Los círculos rojos representan el día y los negros las noches. Dentro del gran Motivo Central hay 13 círculos negros que indicarían los 13 meses lunares.

A la vez, aparecen pintados dos núcleos de 4 círculos, uno rojo, representando la órbita solar con sus equinoccios y solsticios, el otro negro, su equivalente para las fases de la órbita lunar. Una claraboya en la que, desde el interior de la cueva, se distingue el tránsito del planeta Júpiter y de la Luna. Otro símbolo que parece ser astronómico es el de la conocida como La Cruz Pinera, cuyas aspas aproximan los puntos cardinales.

Orgullo de los pineros fue durante años la Playa Punta del Este, hasta el punto de compararla con Varadero. Sus virginales arenas blancas, la transparencia de sus aguas, la intimidad del entorno y un espectáculo de verdes cayos de mangles que flotan en el horizonte, generan la sensación de estar viviendo una irrealidad. Un espectáculo visual perfecto.

De importancia estratégica es el Observatorio Meteorológico enclavado en el lugar, teniendo en cuenta que el territorio es blanco frecuente del asedio de huracanes y ciclones, algunos verdaderamente destructivos.

El área, en su totalidad, fue devastada por el demoledor paso del huracán Gustav por la Isla en el año 2008. Once años después no hay indicios de que Flora y Fauna u otra institución, estén interesadas en recuperarla. Es conmovedor ver la decadencia que hoy reina en la zona. Al llegar a la cueva el abandono recibe al visitante, su entrada es poco accesible ya que se ha sido invadida por ramas y bejucos. Dentro de la cueva, los estragos del tiempo, la falta de conservación y el vandalismo, han ido arruinando las pictografías; muchas están descascaradas o medio borrosas, y hasta grafitis han hecho justo encima de ellas.

Otro tanto sucede con la playa, que ha perdido su fina arena blanca para darle paso a una hedionda capa de sargazos, de los antiguos puentes y otras instalaciones, que alguna vez hubo, solo quedan restos esparcidos por toda la orilla. Lo mismo ocurre con el observatorio, cuyo edificio y sus alrededores se encuentran visiblemente deteriorados.

El abandono de Punta del Este abochorna la sensibilidad.