Siento miedo: Cubano en Ucrania teme por la vida de su hijo en el frente ruso

Eloy Leiva, con 37 años de vida en Ucrania y una familia en ese país, teme por la vida de su hijo, quien espera desde hace dos meses una invasión rusa en el frente oriental.
Eloy Leiva junto a su hijo (Foto: CNN)
 

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Eloy Leiva, un cubano que ha vivido por 37 años en Ucrania, declaró a CNN sentir miedo por su país adoptivo y su familia, pues su hijo se encuentra en la línea del frente como soldado del ejército ucraniano.

En entrevista con la cadena de noticias, Leiva aseguró que no ha podido ver al joven, aunque habla con él por teléfono frecuentemente; las palabras de su hijo tratan de transmitirle calma y asegurarle que no pasará nada, pero el padre admite que siente miedo todo el tiempo.

El cubano expresó que la comunidad internacional debería actuar para ponerle freno al expansionismo ruso. “Sin la comunidad internacional, Ucrania está perdida frente a Rusia”, declaró, haciendo referencia a la disparidad de fuerzas entre ambos países.

Tras nuevos reportes de inteligencia, el Gobierno de Estados Unidos alertó el viernes pasado que Rusia podría invadir Ucrania “en cualquier momento”, incluso antes de que terminen los Juegos Olímpicos de invierno en China.

A principios de esta semana, el Departamento de Estado de EE. UU. advirtió a los estadounidenses en Ucrania que deberían abandonar el país inmediatamente, antes de la posible invasión de Rusia.

La preocupación aumentó esta semana debido a que el Kremlin comenzó a trasladar tropas a Bielorrusia, al norte de Ucrania, para realizar ejercicios militares conjuntos.

Analistas militares advierten que, en caso de invasión, Rusia podría dirigir sus fuerzas a través de Bielorrusia con el fin de aprovechar las casi 700 millas de frontera entre ambos países.

Otros informes revelan que en la última semana se han transportado más medios militares, incluidos tanques y misiles balísticos de corto alcance, a través de Bielorrusia en dirección a Ucrania.

Rusia acusa a Occidente de amenazar sus fronteras al incluir a estados que antiguamente se ubicaban en su área de influencia en la OTAN. Ucrania, bajo un gobierno pro-occidental, busca hacerse miembro de la alianza militar y la Unión Europea. Por su parte, EE. UU. atribuye a Moscú la intención de resucitar pretensiones imperialistas.

En 2014, Rusia se anexó la península ucraniana de Crimea y apoyó una insurgencia separatista en el este del país. Tras siete años de combate, han muerto 14 000 personas. Un acuerdo de paz en 2015, negociado por Francia y Alemania, ayudó a poner fin a las batallas, aunque continúan las escaramuzas.

Al respecto, las cartas fundacionales de la Unión Europea y la OTAN impiden que un país con conflictos territoriales internos forme parte de ambos bloques.

Rusia exige de EE.UU. un tratado escrito en el que se acuerden límites a los intereses de ambos países en Europa Oriental y se ponga fin a la política seguida por la Casa Blanca tras la caída de la URSS de extender su poderío a costa de antiguos satélites de Moscú.

Según Alexander Mercouris, especialista británico en relaciones internacionales, ello representa un cambio drástico de la política exterior rusa hacia Occidente.

“Nunca antes, en ningún momento desde el final de la Guerra Fría o incluso durante la misma, los rusos insistieron en un tratado internacional para limitar la expansión de la OTAN hacia el este. El hecho de que Putin esté hablando de esta manera es una señal de la creciente confianza rusa”, afirmó.

A fines de la década de 1980 y principios de la del '90, los presidentes Ronald Reagan y George H. Bush prometieron a Mijaíl Gorbachov que la OTAN no se expandería hacia el este una vez que Rusia hubiese abandonado su ideología comunista. Ha sido una promesa incumplida.

*Foto: CNN

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