Trump declaró emergencia nacional para acelerar respuesta al coronavirus
El presidente Trump declaró una emergencia nacional en EEUU este viernes para responder con mayor rapidez al brote de coronavirus en numerosos estados.
Trump declaró emergencia nacional para acelerar respuesta al coronavirus

Las consecuencias de la crisis del coronavirus siguen llegando, con el cierre de escuelas, el aplazamiento de eventos deportivos icónicos y la influencia de los actores políticos. Este viernes Trump declaró una emergencia nacional en EEUU para proporcionar fondos para desastres, acelerar la respuesta de Estados Unidos a la crisis y ofrecer "máxima flexibilidad" para atacar el problema. 

Trump, habló desde el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca y dijo que la medida liberaría $ 50 mil millones en fondos adicionales para desastres y también permitiría al departamento de Salud y Servicios Humanos renunciar a las regulaciones y leyes para entregar pruebas de coronavirus más rápido.

 "No se ahorrará ningún recurso", dijo Trump.

El presidente además afirmó que eventualmente se someterá a una prueba para el coronavirus pero que por el momento no presenta síntomas, indicó al responder a una pregunta sobre su reciente contacto con un miembro del equipo del presidente Bolsonaro que resultó positivo para el coronavirus. 

El presidente también se refirió a las teorías de la conspiración de algunos oficiales chinos, que aseguran que el coronavirus es un arma biológica creada por EEUU. Después de criticar a los funcionarios estadounidenses por politizar la pandemia, los funcionarios chinos y los medios de comunicación han presentado teorías infundadas de que Estados Unidos fue la fuente del virus. 

"He leído una historia sobre eso, pero no es la impresión del presidente Xi Jinping...sabemos quién está detrás de todo eso", afirmó Trump quien en otras ocasiones ha afirmado que China y EEUU están colaborando para detener la pandemia. 

Trump ha estado bajo una presión cada vez mayor mientras gobernadores y alcaldes en todo el país decidieron cerrar escuelas y cancelar eventos públicos para intensificar las acciones para mitigar la propagación. 

Esta declaración se produce en medio de los esfuerzos de la Cámara para acordar con la administración una respuesta federal masiva a la crisis luego de una semana de grandes cambios en Wall Street. El anuncio de emergencia permite a un estado solicitar un costo compartido federal del 75% para gastos que incluyen trabajadores de emergencia, exámenes médicos, suministros médicos, vacunas, seguridad para instalaciones médicas y más. 

 

Después de un jueves de alta volatilidad en el que la divisa estadounidense perdió gran terreno, la medida permitirá al gobierno utilizar recursos adicionales para combatir el virus. 

El decreto se produce al final de una semana de cambios bruscos en la renta variable estadounidense. De nada sirvieron los intentos de la Reserva Federal de contener el golpe con medidas de estímulo. Wall Street experimentó su peor caída desde 1987 y las bolsas de valores alrededor del mundo padecieron un jueves auténticamente negro. Tras el anuncio del presidente la bolsa recuperó los puntos perdidos en la noche del jueves. 

Desde la década de 1960, se han hecho pocas declaraciones de emergencia por amenazas a la salud pública y solo dos se han enfocado en brotes de enfermedades, cuando el presidente Bill Clinton en 2000 declaró emergencias en Nueva York y Nueva Jersey en respuesta al Virus del Nilo Occidental.