Sepultan a indígenas asesinados por guerrillas de las FARC en Colombia

Los cinco indígenas asesinados el martes por presuntos disidentes de las FARC en el caserío de Tacueyó, en el departamento colombiano del Cauca, en el suroeste del país, fueron sepultados este jueves en medio de la indignación del pueblo nasa, etnia a la que pertenecían los fallecidos.

El acto religioso tuvo lugar en un colegio de la comunidad de Tacueyó, donde centenares de indígenas recibieron los cuerpos de la autoridad neehwe'sx Cristina Bautista y de Asdruval Cayapu, Eliodoro Inscué, José Gerardo Soto y James Wilfredo Soto, miembros de la Guardia Indígena.

En esa localidad, que hace parte del municipio de Toribío, los habitantes llevaron flores para despedir a las víctimas cuyos ataúdes fueron cubiertos con banderas verdes y rojas del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC).

Los cadáveres, que habían sido llevados a Cali, capital del vecino departamento del Valle del Cauca, donde se les practicó la necropsia, volvieron en la madrugada de este miércoles a Tacueyó donde después del homenaje colectivo cada una de las víctimas fue velada por algunas horas en sus casas.

 

 

"Hoy una guerra demente arrebata tu vida. Entregaste tu vida al servicio de la Guardia y nuestra comunidad, siendo ejemplo con tu espíritu de humildad, entrega y amor por la causa", se lee en una pancarta con fotos de Inscué en la sala de su casa donde fue velado.

A los funerales acudieron decenas de familiares y amigos que no ocultaban su dolor y rabia por el múltiple asesinato que, según las autoridades fue cometido por miembros de la columna Dagoberto Ramos, una disidencia de las FARC dedicada al narcotráfico y que se disputa zonas del Cauca con carteles de las drogas.

"Es un dolor muy infinito que sentimos todos los habitantes de este resguardo de Tacueyó porque nunca pensamos que se nos fuera a presentar esta masacre", afirmó a Efe Zuly Sandoval, docente del resguardo indígena de esa aldea.

Por el ataque, la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) pidió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que realice una visita extraordinaria al Cauca, pues consideran que se está cometiendo un "genocidio" contra la población nativa.

 

 

El líder indígena Ariel Hormiga señaló que convocarán para el próximo noviembre una minga con el objetivo de "restablecer el control territorial".

"Allí se abordarán problemáticas, se tomarán análisis de toda la situación de contexto, se hará un informe de la Guardia y se tomarán decisiones respaldadas y habladas por cada uno de los miembros de la comunidad", agregó.

La cadena colombiana Caracol difundió un video grabado por una persona residente en la comunidad, en el que se ve cuando aparece por la calle del poblado una camioneta negra todoterreno, en cuyo interior se transportan sujetos armados con fusiles.

Segundos después del paso de la camioneta, se escucha una nutrida balacera, en la que se presume murieron los indígenas colombianos.

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