Ajolote, especie en vía de extinción

El comercio ilegal de ajolotes y la contaminación del ecosistema pone en peligro la extinción de una especie exótica, única y símbolo de México en el mundo.
Ajolote albino
 

Reproduce este artículo

El ajolote es una especie de anfibio acuático, y solo es ubicada de forma natural en la Cuenca de México, por lo que ha sido un símbolo importante en la cultura mexicana. Habitan en lagos o canales de aguas profundas con abundante vegetación. Es una especie que se encuentra en un estado crítico de extinción en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, debido a causas como el agotamiento de su hábitat natural, contaminación o su uso como alimento, por lo que anualmente disminuye exponencialmente su población.

Los ajolotes son de color marrón, negro o blanco, pero toman una apariencia albina cuando estos son raptados y criados para su venta ilegal o adoptados como mascotas. 

La venta ilegal de estos anfibios se dio a conocer desde el año 2014, se utiliza para realizar remedios caseros que supuestamente sirven para la gripe, neumonía, pulmonía y la tos, y también comercializados como mascotas. Decenas de ajolotes son vendidos por menos de 100 pesos mexicanos en las vías de Tlaxcala, un pequeño estado ubicado en el centro de México, además de otros mercados ilegales en el país.

Para finales de enero del presente año, en Medellín, la Policía Fiscal y Aduanera y Policía Ambiental de la ciudad, rescataron un ajolote albino que se encontraba dentro de una bolsa con agua en una nevera de icopor, fue enviado a Bogotá y posteriormente dejado bajo el cuidado del Parque Explora. Cabe resaltar, que a comienzos del año 2019, fue encontrando otro ajolote en la ciudad antioqueña, por lo que piden a las autoridades estar alertas.

La Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de Manejo Especial La Macarena (Cormacarena) y la Policía Ambiental encontraron, hace unos días, un ajolote albino en una pecera en malas condiciones en el barrio La Reliquia, en la ciudad de Villavicencio, y a su vez, encontraron un gavilán pollero, dos cernícalos americanos y un búho currucutú, quienes fueron ubicados en el Bioparque Los Ocarros para realizarles un proceso de rehabilitación y luego ser liberados en sus respectivos hábitats naturales. 

Esto dejó como resultado la captura de un joven de 20 años en el lugar donde fueron hallados los animales, por el trato inadecuado de especies exóticas, que se dedicaba a comercializarlos de manera ilegal a través de las redes. 

Las especies exóticas y/o en vía de extinción no son animales para vivir en cautiverio, su comercialización desequilibra el balance de la naturaleza y afecta la reproducción de la especie. La protección de su hábitat natural es una misión de todos y se debe velar por la conservación del ecosistema.