2.162 tortugas vuelven a su hábitat natural

Son libradas más de 2000 tortugas matamatas en Vichada gracias a la campaña #NoEstánSolos de Minambiente.
Tortuga en la orilla
 

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La tortuga matamata es una tortuga de la familia Chelidae, una de las especies de tortugas más raras en todo el mundo, originaria de América del Sur. Es una especie acuática que prefiere su hábitat en ríos lentos, lagunas calmadas, ciénagas y pantanos; se encuentran al oriente de Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, el sur de Venezuela, Guyana y al norte y centro de Brasil. 

Esta tortuga requiere de aguas limpias y conservación de su hábitat para prevenir enfermedades en su piel o deterioro en su caparazón. Es una especie que se comercializa en los mercados negros de Europa, Asia y Estados Unidos. 

En el departamento de Vichada, fueron liberadas 2.162 tortugas en su hábitat natural en la Laguna Azul, ubicada en el Parque Nacional El Tuparro, quienes fueron rescatadas del comercio ilegal de fauna silvestre por medio de la campaña #NoEstánSolos del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (Minambiente). Los traficantes pretendían transportar las tortugas desde la Cuenca del Orinoco hacia Perú, las cuales fueron rescatadas de la Cuenca del Orinoco y llevadas al Amazonas y posteriormente transportarlas hasta Puerto Carreño el día 28 de abril. 

Fue posible el rescate y traslado de estas tortugas matamatas por la ayuda del Grupo Oriente de la Fuerza Aérea Colombiana, liderado por el Coronel Edward Rodríguez, junto con la colaboración de la Policía ambiental y Corpoamazonia. 

Su costo en países asiáticos varía entre 80 y 100 dólares y su venta se debe a que son usadas como mascotas. Estas tortugas son raptadas en la región Orinoquia y transportadas hasta Puerto Carreño o Bogotá, su recorrido continúa por Leticia en donde cruzan la frontera a Perú, donde es legal su comercialización, y de ahí se destinan a los países de Estados Unidos, y los continentes Asia y Europa.

De las 2162 tortugas matamata, 1.300 fueron decomisadas el mes pasado en el aeropuerto de Leticia. Las tortugas son cuidadas y examinadas en el bioparque Ikozoa y al dictaminar su estado prosiguen a ser liberadas en su hábitat natural.