Cuentapropista identifica a presunta oficial del MININT que lo encarceló en Cuba

Raidel Argudín, un cuentapropista procedente de Cienfuegos, Cuba, denunció desde Miami que la capitana del Ministerio del Interior de Cuba (MININT) encargada del operativo que condujo a su arresto años atrás, se encontraría viviendo en esa misma ciudad del sur de Florida.

Argudín ofreció sus declaraciones al presentador Juan Manuel Cao, del programa El Espejo, que se trasmite por América TeVé. Desde ese espació identificó a Yulexi Chinea como la oficial cubana que además de arrestarlo, lo trató con formas agresivas mientras este se encontraba tras las rejas en una prisión de Cienfuegos.

Según su versión de los acontecimientos, Yulexi salió de Cuba hacia Ecuador para recibir un tratamiento médico, y su abandono del país habría causado "un escándalo” en la Isla.

El cuentapropista se dedicaba en la Isla al diseño de rótulos, pero habría sido detenido por cuestiones relacionadas con el absurdo burocratismo que limita el alcance y desarrollo del trabajo autónomo en Cuba. En ese sentido contó que las autoridades cubanas no le permitían rotular sobre tela, aludiendo que su licencia no contemplaba el permiso para hacer “bordados”. Sin embargo Argudín alega que su autorización le permitía estampar rótulos sobre cualquier tipo de superficies…  

De acuerdo con su testimonio, la presunta capitana del los órganos represivos cubanos se encuentra en Miami, por lo que Argudín pidió a las autoridades de Estados Unidos que revisen el asunto.

El hombre contó que la primera vez que le hicieron un registro, él le solicitó a la mujer que lo dejara participar: “Me respondió que no y me dejó en la patrulla bajo el sol desde las 10 de la mañana hasta las 11 y 30 de la noche, cuando salieron los vecinos y empezaron a gritarle:¡Abusadora!”.

 

 

Ya dentro de la prisión, las maneras de Chinea no habrían sido distintas: “(…) me maltrataba, me mandaba a limpiar la celda de madrugada... Ella era jefa, se podía mover por toda el área de la unidad y la tenía cogida conmigo”, aseguró ante las cámaras, y la definió comouna persona de malos sentimientos”.

Raidel Argudín aconsejó a sus amigos y colegas en la Isla que se fijaran en “su ejemplo: “Ayudé, colaboré, embellecí la ciudad, regalé y así me pagan los comunistas”, señaló.

El hombre relató que durante años apoyó a las actividades del gobierno en Cuba con su trabajo como diseñador y fabricante, aupado por el entusiasmo y la confianza que las mismas autoridades cubanas mostraron inicialmente por los trabajadores privadores como figuras destacadas para hacer crecer la estancada economía nacional.

Ahora Argudín desea traer a su esposa y a su hijo— que según dijo están escondidos en algún lugar de Centroamérica—, hasta los Estados Unidos, y solicitó al gobierno norteamericano que ayude a su familia.

La esposa del cubano también habló vía telefónica en el programa. A ella también la estarían acusando en Cuba de supuestas ilegalidades en el desempeño de su actividad, como contratar 10 trabajadores. La mujer asegura que nunca contrató a ese número de empleados ni les pagó. Dijo también que tiene mucho miedo, porque está con el niño, sola, y teme por las represalias del gobierno cubano: “aterrorizada estoy, no sé que pueda pasar, ellos son capaces de cualquier cosa, en cualquier momento”.