¿Qué sabemos de la epidemia de Sarampión que azota a Samoa?
Samoa, pequeño país del Pacífico, enfrenta una de las peores epidemias de su historia: Sarampión. El brote ha dejado hasta el momento cerca de 70 muertos, en su mayoría niños
Profesional de la salud vacunando a una paciente
 

Una nación del Pacífico está en el ojo del huracán de las noticias de salud. Se trata de Samoa, país independiente integrado por un grupo de islas pequeñísimas. Justo a su lado se encuentra la Samoa Americana, territorio de Ultramar de los Estados Unidos de América. De modo que hay dos Samoas: la Samoa Americana y Samoa a secas, estado soberano, que es el que nos ocupa en este trabajo. Al desatarse una letal epidemia de Sarampión en este territorio que hasta el momento ha dejado alrededor de 70 muertos, la mayoría niños pequeños, obliga a mirar el fenómeno con lupa en apretado espacio a fin de sacar las necesarias enseñanzas para este contexto mundial donde cada día es más visible el crecimiento de movimiento Antivacunas.

En estos momentos se lleva a cabo una campaña de vacunación masiva para limitar el impacto del virus en la población, que ha sido más afectada en comparación con las vecinas Fiji, Tonga y Samoa Americana, debido a la menor cobertura de vacunación. Los reportes hablan de que un 90 % de la población ya ha sido vacunada en medio del estado de emergencia decretado, de la detención de “antivaxers” [antivacunas], de los servicios de salud desbordados de pacientes con sospecha de Sarampión, de cantidades ingentes de nuevos casos diagnosticados cada día, de los niños reportados de grave. Un panorama dramático y evitable con la aplicación de una vacuna que está ampliamente disponible.

La Historia, como la ciencia, ofrece ejemplos notables que necesitamos examinar. En 1918, el territorio de Samoa Americana— unas islas contiguas a la Samoa que nos ocupa— fue unos de los únicos territorios de todo el mundo donde no se produjeron muertes por la pandemia de Influenza que azotó el planeta ese año. La razón fue que se estableció en aquel entonces una cuarentena que aisló la isla mientras duró la pandemia. En cambio, Samoa vio perecer al 20 % de su población a causa de la Influenza. Ahora, una epidemia de Sarampión pone al país a prueba nuevamente.

 

 

El Sarampión es una enfermedad contagiosa producida por un virus, que se transmite a través de microgotas cuando el paciente estornuda, habla, etc. Los primeros síntomas aparecen 10 días después del contagio y surge como un catarro cualquiera con coriza, fiebre, tos, secreción nasal y ojos enrojecidos, a lo que sigue un rash que abarca cara y tronco, con la característica erupción llamada Manchas de Koplik dentro de la boca. Aunque la mortalidad es baja (0.2% de hecho), en los niños menores de 5 años se constata que es mucho mayor, al igual que las complicaciones de que van desde neumonía y sordera hasta inflamación del cerebro con convulsiones llamada Encefalitis.

Contra el Sarampión no existe un tratamiento específico: una vez que el paciente ha sido infectado debe atravesar con mayor o menor éxito por los periodos de incubación, sintomático y recuperación, en dependencia de su edad, estado nutricional y estado inmunológico. Ante un paciente, más frecuentemente un niño, con sospecha de Sarampión, es necesario referirse de inmediato a un centro de salud, donde sea apropiadamente valorado y tratado por interés de la vida del paciente y de la salud de la comunidad.

Existen datos para advertir en contra de la administración de Aspirina en pacientes con Sarampión, por un infrecuente cuadro que afecta al hígado llamado Síndrome de Reye, por lo que es mejor administrar Paracetamol en cada caso. También se ha especulado del efecto favorable de la Vitamina A, pero aún no hay datos sólidos para considerarla como algo más que un adyuvante.

La única manera confiable de lidiar con el Sarampión hasta la fecha es mediante la vacunación. La OMS recomienda la vacuna triple viral MMR, o PRS en español, dos dosis, como la mejor medida para prevenir la enfermedad. Ya se logró en su momento, gracias a las vacunas, erradicar la Viruela de la faz de la tierra. Esperemos que se aprendan las lecciones que emanan de la aplicación de las vacunas cunado se hace con las condiciones y requerimientos necesarios.