¿Qué es el ovario poliquístico? 

El ovario poliquístico es un trastorno que afecta a una gran cantidad de mujeres en edad reproductiva, y que, si bien puede sonar un poco incómodo el término, no es motivo de preocupación, pues tiene tratamiento y con seguimiento del ginecólogo se puede controlar con total normalidad, sin alterar de manera significativa el organismo de quien lo padece.

El síndrome de ovario poliquístico es un trastorno hormonal que desarrollara  períodos menstruales con poca frecuencia o prolongados, o niveles excesivos de hormona masculina (andrógeno). Se pueden formar varias acumulaciones pequeñas de líquido (folículos) en los ovarios y estos podrían no liberar óvulos de forma regular.

 

Si bien en la actualidad no se conoce una causa aparente y determinante, existen ciertos factores que podrían inclinar la balanza para desarrollar este síndrome, como por ejemplo:

  • Exceso de insulina. Cuando las células se vuelven resistentes a la acción de la insulina, los niveles de azúcar en sangre pueden elevarse y el cuerpo podría producir más insulina. El exceso de insulina puede aumentar la producción de andrógeno, lo que provoca dificultades en la ovulación.

  • Exceso de andrógeno. Los ovarios producen niveles anormalmente altos de andrógeno, lo cual puede derivar en hirsutismo (crecimiento excesivo de vello) y acné.

  • Factor hereditario. Determinados genes podrían estar vinculados con el síndrome de ovario poliquístico.

Pues si bien estos factores podrían indicar que la persona esté más propensa a desarrollar ovarios poliquísticos, no son determinantes ni marcadores necesarios para alamar. Muchas mujeres desarrollan este trastorno sin presentar las causas mencionadas anteriormente, y es por ello que es necesario realizarse los controles anuales en el ginecólogo para poder diagnosticar de manera prematura cualquier mal funcionamiento que pueda presentar el sistema reproductivo. 

 

De hecho, el diagnóstico es tan sencillo como un análisis de sangre donde se evalúan todos los niveles de hormonas y se puede estudiar si la producción es anormal o elevada de los grupos de hormonas de todo el organismo.

En cuanto a los síntomas, si bien varían dependiendo el caso y la edad del paciente, existen algunos parámetros que sirven para detectar una anormalidad y que se debe asistir al ginecólogo para una correcta evaluación. Estar atenta ante los siguientes síntomas, sobre todo si se presenta más de uno:

  • Períodos menstruales irregulares. Esto abarca: períodos menstruales excepcionales (menstruar eventualmente con ausencia de 3 o 4 meses) y períodos irregulares que no respetan el ciclo de 28 o 30 días (pudiendo ser que sean ciclos más cortos o bien más largos).

  • Exceso de andrógenos. Los niveles elevados de la hormona masculina pueden provocar signos físicos, pudiendo ser: exceso de vello facial y corporal (hirsutismo), acné grave y calvicie de patrón masculino.

  • Gran cantidad de folículos. Esto puede observarse en una ecografía ginecológica de control. Los ovarios podrían estar dilatados y contener folículos alrededor de los óvulos haciendo que estos no funcionen correctamente. 

En caso de obesidad, los síntomas suelen presentarse de manera más intensa, pudiendo detectar el trastorno con mayor facilidad. 

Recuerda, un control anual al ginecólogo es la mejor manera de mantenerse sana y prevenir enfermedades a tiempo. Si tienes antecedentes oncológicos en tu familia, probablemente lo idea sea realizar chequeos cada 6 meses.

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