Millones descargan Telegram y Signal por desconfianza a Big Tech
Las aplicaciones de mensajería Telegram y Signal se han convertido en las más populares del mundo
Logos de aplicaciones Telegram y Signal
 

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Las aplicaciones de mensajería Telegram y Signal han ganado millones de usuarios “de la noche a la mañana”, por desconfianza hacia las grandes compañías tecnológicas conocidas como Big Tech, un recelo que va desde cuestionar la privacidad de los datos, hasta oponerse a la censura de Facebook a Trump, y de Google y Apple a la aplicación Parler.

Neeraj Agrawal, vocero de un laboratorio de ideas sobre criptomonedas, usaba desde antes de la nueva ola la aplicación de mensajería encriptada Signal, para chatear con colegas y compañeros celosos de su privacidad. Pero este lunes se sorprendió con notificaciones de que habían llegado dos nuevos usuarios: su madre y su padre.

“Signal todavía tenía un aura subversiva”, dijo Agrawal, de 32 años, citado por The New York Times (NYT). “Pero ahora mis padres la están usando”.

En Telegram, otra aplicación de mensajería encriptada, Gavin McInnes, fundador del grupo de activistas de derecha Proud Boys, acaba de anunciar su retorno. “Vaya, no he publicado nada por aquí en un buen tiempo”, escribió el domingo. “Lo estaré haciendo con regularidad”.

Elon Musk, el polémico empresario multimillonario, también recomendó en Twitter su favorita para desbancar a WhatsApp: “Usen Signal”, tuiteó. Su respaldo provocó que la cotización en bolsa de las acciones de Signal Advance Inc., un fabricante de dispositivos médicos sin relación con la aplicación de mensajería, se disparasen de aproximadamente 50 millones de dólares a más de 3000 millones de valor de mercado.

 

Signal VS Telegram

Se han convertido en las dos aplicaciones más populares del mundo, según el NYT. La primera permite que los mensajes se envíen con “cifrado de extremo a extremo”, por lo que nadie excepto el emisor y el receptor pueden leer el contenido de estos.

Por su parte, Telegram ofrece opciones para encriptar los mensajes, pero es popular sobre todo por sus salas de chat grupales donde las personas pueden discutir sobre una variedad de temas.

Eli Sapir, director ejecutivo de Apptopia, una consultora especializada en aplicaciones, dijo que, aunque las preocupaciones sobre la recolección de datos de Facebook eran justas, en realidad WhatsApp utiliza una encriptación más segura que Telegram. Lo que sí certificó es que Signal es la más segura de las tres.

La furia de su popularidad fue estimulada por acontecimientos recientes que alimentaron la creciente ansiedad sobre algunas de las grandes empresas de tecnología (Big Tech) y sus aplicaciones de comunicación como WhatsApp, la cual es propiedad de Facebook.

Las empresas tecnológicas, incluidas Facebook y Twitter, eliminaron miles de cuentas de usuarios partidarios de Trump, incluso la del mismo presidente, después de los disturbios en el Capitolio. Amazon, Apple y Google cesaron el soporte técnico de la red social Parler, popular entre los seguidores de Trump.

 

Rebelión en el móvil

Los conservadores y otros han comenzado a pasarse a nuevas aplicaciones para poder comunicarse. También aumentó la preocupación por la privacidad en WhatsApp, que recordó a los usuarios la semana pasada, mediante una notificación emergente, que compartía parte de sus datos con su empresa matriz.

Ocurrió “un éxodo masivo que, si se mantiene, podría debilitar el poder de Facebook y las otras grandes compañías de tecnología”, asegura NYT.

El martes, Telegram envió un mensaje en el que dijo que había incorporado a más de 25 millones de usuarios durante los últimos tres días, alcanzando la cifra de 500 millones. El 94% de los nuevos usuarios provienen de Asia, Europa, Latinoamérica, el Medio Oriente y el norte de África.

Signal incorporó, solo el lunes, cerca de 1,3 millones de usuarios después de promediar apenas 50 mil descargas por día el año pasado. Casi todos los nuevos, provienen de fuera de Estados Unidos. Hasta el miércoles, la compañía dijo que era la aplicación número uno en 70 países en dispositivos iOS y en 45 países en dispositivos Android.

Carl Woog, vocero de WhatsApp, afirmó que la configuración de privacidad de los usuarios no había cambiado y que la mayoría de los rumores sobre cuáles son los datos que se comparten eran infundados.

“Lo que no cambia es que los mensajes privados de amigos y familiares, incluidos los grupos de chats, estarán protegidos por un cifrado de extremo a extremo, así que no podemos verlos”, aseguró.

El debate sobre la encriptación está a la vuelta de la esquina porque, si bien ayuda a proteger la privacidad de las comunicaciones digitales de las personas, también puede obstaculizar a las autoridades las investigaciones de delitos porque las conversaciones están ocultas.

The New York Times asegura que “si bien no hubo cambios significativos en la manera en que WhatsApp maneja los datos de los usuarios, la gente malentendió la notificación de privacidad de la aplicación, enviada la semana pasada, y pensó que se infiltraba en todo tipo de información personal —como registros de chat personales y llamadas de voz— y compartía esos datos con las empresas”.

WhatsApp se apresuró a comunicar que las personas estaban equivocadas y que la compañía no podía ver nada en las conversaciones y llamadas cifradas, pero ya era tarde. La estampida había comenzado y no se sabe cuándo terminará.