Régimen cubano no ayudó a esclarecer incidentes de ataques sónicos: Mara Tekach
La diplomática señaló indiferencia y falta de solidaridad del régimen, y la televisión cubana —de casualidad— sacó poco después un reportaje sobre los supuestos ataques sónicos
Mara Tekach
 

“El régimen cubano no ha sido honesto para esclarecer” los supuestos ataques "contra diplomáticos norteamericanos en La Habana", aseguró la encargada de negocios de Estados Unidos en su embajada en Cuba, Mara Tekach.

Mientras estuvo en esa legación, la funcionaria asegura que 26 miembros del cuerpo diplomático evidenciaron síntomas relacionados con los supuestos ataques sónicos, síntomas innegables, cuya causa aún se investiga. Los primeros casos se reportaron en octubre de 2017.

El gobierno cubano nunca ofreció ayuda a la embajada, agregó Tekach a América TV. Como respuesta a esos ataques la sede diplomática en la isla se encuentra operando al más bajo nivel en décadas y suspendió el programa de reunificación familiar, por el cual hubieran podido entrara a Estados Unidos unos 50 000 cubanos de manera legal.

Las declaraciones de Tekach salieron a la luz pública el 7 de agosto; dos días más tarde la televisión estatal cubana emitió un reportaje donde, sin mencionar las críticas de la funcionaria, aseguró que no hubo tales ataques, aunque sí está investigando por qué los diplomáticos mostraron síntomas de problemas de salud.

En el reportaje, un grupo de científicos que trabajan para instituciones estatales ofrecieron su hipótesis sobre la causa de los supuestos ataques: se trata de exposición a los gases de la fumigación contra mosquitos.

Esta hipótesis la asimilaron de investigadores canadienses, quienes trabajaron en colaboración con instituciones cubanas para dar una versión propia. La prensa aseguró que hay un estudio en curso para probar esa hipótesis.

Es interesante que uno de los especialistas cubanos reconociera enfáticamente que sí hubo afectaciones a los diplomáticos de Canadá y Estados Unidos, a pesar de relacionarla con los gases. “No estamos negando que estas personas sintieran los síntomas, pero la explicación del ataque no puede ser aceptada porque no está la intención de dañar a alguna persona”, aseguró el físico Evelio González Dalmau.

En diciembre de 2019, un estudio reveló que hubo afectaciones al cerebro de los diplomáticos. La investigación involucró a Mark Lenzi, un funcionario que tenía su lugar de trabajo en Guanzhou, China, cuando en 2017 comenzó a padecer dolores de cabeza, pérdida de la memoria, dificultad al leer y problemas con el sueño.

La resonancia magnética hecha a Lenzi arrojó varios resultados: 20 regiones de su cerebro presentaron volúmenes “anormalmente bajos”, incluidas aquellas involucradas en la memoria, la regulación emocional y las habilidades motoras que pueden correlacionarse con los síntomas de Lenzi, dijeron los médicos.

De las 107 regiones que observaron, también encontraron tres que tenían volúmenes más grandes. Los investigadores dijeron que las partes del cerebro con bajo volumen pueden reflejar una lesión cerebral, mientras aquellas con mayor tamaño podrían ser evidencia de que otras partes de su cerebro han compensado.

Los análisis, sin embargo, no revelan la causa, que sigue siendo un misterio. Con independencia de esto, es difícil asegurar que no hubo “un daño grave en el cerebro de este caballero”, declaró Edward Soll, uno de los radiólogos responsables de los exámenes.