Policía confisca casi 150 colas de langosta en la Isla de la Juventud
A los cinco implicados en el hecho se les aplicaron multas entre 800 y 5000 pesos cubanos
Policía confisca casi 150 colas de langosta en la Isla de la Juventud

Al sur de la Isla de la Juventud, la policía cubana confiscó, en una camioneta procedente de la Estación Meteorológica de Punta del Este, 147 colas de langostas.

Según reportó el Noticiero de la Televisión Cubana, también se decomisaron pescados, masa de cangrejos, y un tanque de 60 litro de petróleo.

A los cinco implicados en el hecho se les aplicaron multas entre 800 y 5000 pesos cubanos.

El pasado 11 de mayo, Fuerzas Guardafronteras detuvieron a pescadores furtivos en la Isla de la Juventud con 20 sacos llenos de langostas, reportaron medios de prensa en ese municipio cubano.

Según el periódico Victoria, el cargamento ascendía a una tonelada y media. Los pescadores utilizaban una embarcación recreativa alquilada con fines de diversión, al menos oficialmente. 

Los implicados, a quienes se les inició proceso de instrucción penal, intentaron sobornar a sus captores con 1000 dólares a cambio de que los dejaran irse hacia su territorio, según narró el capitán Dilber Reyes Ricardo, participante en el operativo. 

En Cuba existen muchos caladeros de pesca de langosta, aunque el más importante se localiza al sur de las provincias occidentales, entre Pinar del Río, La Habana e Isla de la Juventud, que ofrece oportunidades inigualables para la captura. Precisamente es donde los Guardafronteras encontraron el alijo.

Este lugar está considerado el triángulo langostero más grande del mundo. Está comprendido por una zona de ancha plataforma y bajas profundidades, en la que se concentra alrededor del 80% de las capturas. Si bien la langosta puede rebasar los 30 años y llegar a pesar hasta cuatro kilogramos, las mejores son aquellas que no alcanzan tanta edad. Usualmente se prefiere a las de entre tres a cinco años de existencia.

La época de captura de langosta en los mares nacionales abarca desde el primero de junio al 31 de enero de cada año, con períodos de veda de cuatro meses como mínimo, que abarcan los meses de febrero a mayo.